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Un asalto más: Hoy, Natacha Palomo

La comunicadora, modelo, abogada y mamá mendocina se animó a abrirnos su guardarropa. "Evito el caretaje mendocino", confesó sin pudor.
Foto: Hiram Di Lorenzo
Foto: Hiram Di Lorenzo

Debo confesar que fui a entrevistarla con muchísimos prejuicios. Creo que esa es una de las características que, como mendocina, me es difícil eliminar de mis sentimientos. Esta vez no fue la excepción.

Había visto a Natacha en la tele, en su programa Estricta, que se emite hace más de 10 años por la TV mendocina, y en Matinata; pero no había tenido oportunidad de verla en persona nunca; excepto esa misma semana en una nota que hicimos para una marca de remeras de la que su hijo, Benjamín, fue protagonista.

Nos demoramos varios mensajes de whatsapp para coordinar, pero finalmente lo logramos. 

A la hora acordada yo ya estaba en la puerta de su departamento, en el centro de Mendoza.

Me abrió la puerta Benja, y ya esa energía de prejuicio empezó a desintegrarse. Él me mostró un cuadro que había pintado, charlamos de la campaña que hicimos y me fui al closet de Natacha, que me esperaba preparando todo.

Mi idea de ella era la de una persona que trabaja de la imagen y, por lo tanto, la pule a más no poder y la extiende en todos los ámbitos de su vida, pero ¡no! Error. Es una persona humilde, tranquila, inocente en cuanto a la mirada de ella misma y del otro, y comprometida con sus objetivos.

Acá transcribo nuestra charla sobre lo que nos gusta a todas las mujeres, la ropa, aunque en ella la transformó en algo más que conversar sobre prendas.

-Maria Malgor: ¿Si tuvieras que definir tu estilo, como lo harías?

-Natacha Palomo: Ecléctico. Muy contrastante, como mi vida. De un día un color, otro de otro.

Yo me siento muy diferente todos los días, y eso lo llevo en mi forma de vestir.

Algunos días me visto, me armo, me acomodo.

Cuando grabo el programa, cuando me paso toda la mañana en tribunales y cuando soy mamá, siempre estos tres pilares marcan mi estilo.

El mendocino es muy caretón, y eso a veces me lleva a tener cierta conducta en mi imagen. 

Por ejemplo el abogado se viste para salir a Tribunales, como si fuera un evento; sobre todo en el hombre.

De todas formas nunca llevé un claro registro de esa actitud, porque nunca me identifiqué con ello. Yo estudié mi carrera en Buenos Aires y mi último año lo terminé en Mendoza; no podía dejar de notar la diferencia en cuanto a imagen. Una mesa de examén en Mendoza era casi un cóctel; y yo iba vestida igual a como cuando cursaba.

Siento que se disfrazan, acá. Es parte de buscar clientes y trabajo; y de demostrar cómo están posicionados.

Yo siempre tuve algo muy en claro, viviendo en Mendoza y afuera, nunca dependí del exterior.

-MM: ¿Te sentís más expuesta a la mirada ajena siendo de la TV?

-NP: Sí, pero yo soy bastante antisocial, esa es una característica mía.

No sé si tendrá base en la timidez, porque siempre me dediqué a la actuación, fui muy histriónica.

Tal vez tenga que ver con que viví en Buenos Aires y Chile muchos años.

Ni me entero qué ven de mí. Paso de antisocial o de malhumorada.

Hoy tengo tres facetas: la de mamá de Benja (5 años) que es en la única donde todo importa y presto 100% atención.

También formé la Asociación Mendocina de Síndrome de Down y eso me lleva a estar metida full time a la educación inclusiva; que nada tiene que ver con el ambiente de periodismo y TV.

La de abogada en tribunales, que me lleva las mañanas y no puedo ni pensar en cómo me vestí ni cómo me ven.

Y la de conductora de TV, donde cumplo con todo, soy híper responsable y cuando lo hago estoy muy metida en la acción.

-MM: ¿Cómo te sentís más cómoda, usando color o más sobrio?

-NP: Color, toda la vida. Mirá mi guardarropa, está lleno de colores.

Es más me divierte mezclarlos y que no combinen con nada. Me gusta lo colorinche; por supuesto, como siempre, tiene que ver con mi estado de ánimo, soy coherente.

-MM: ¿En qué estación te inspirás más para vestirte: Verano o Invierno?

-NP: ¡verano a morir!

Es mucho más fácil vestirte. Te ponés un vestido y listo. Es mono prenda. Para lo poco que me interesa la ropa, el verano es ideal.

-MM: ¿Qué te identifica más: una marca o un diseño exclusivo?

-NP: El diseño exclusivo.

Para el programa me hacen ropa especial, dependiendo de la marca o diseñadora que ese año me vista. Tengo una marca por año.

Me gusta elegir gente que está empezando, darles el golpe, y cuando crecen, ya lo suelto para empezar con alguien nuevo.

No me relaciono bien con las grandes marcas, no tienen mucho que ver con mi mensaje.

-MM: ¿Cuál es tu objeto más preciado, lo que no te puede faltar?

-NP: Los pañuelos. Es el ítem que me viste y salva siempre, en todas las ocasiones un pañuelo me levanta el look.

Y mis carteras de feria. Que son súper artesanales. Las compré en ferias. No hay dos iguales.

Me gustan porque tienen el sentido que tengo yo de la imagen. Transmiten mi sensación, mi elección y mi gusto, no el gusto de muchas, de una marca, de una tendencia.

No son un símbolo de status. Tiene que ver con lo que siento, con mi expresión. Cuentan mi mensaje, no el de otro.

No me llevan a pertenecer a nada más que a mi.

-MM: ¿Qué encuentro en tu cartera si la abro ahora?

-NP: ¡De todo!

Una pulsera, un pañuelo (que es mi prenda para resolver cualquier situación, y levantar el outfit).

Lo que hay es para resolver situaciones para afuera, no graves.

No hay maquillaje, no me importa.

No tengo perfumes. A veces tengo ganas de sentir olores y llevo, pero no está en mi rutina de belleza diaria.

Los perfumes varían, como yo. Tengo el clásico o uno que lo sentí y lo compré porque me enamoró. También me gustan las esencias. Por ejemplo estos días estoy encantada con la de rosas.

-MM: ¿El bronceado es un tema que te ocupa?

-NP: Olvidate. Soy consecuente y coherente con todo lo que hablamos antes.

Y si veo un hombre dedicado a eso, queda fuera de juego inmediatamente.

En Buenos Aires me pasaba que en las campañas que hice de cerveza, donde las mujeres son bombas bronceadas y exóticas, y a mí me tenían que pintar completa, porque nunca estaba bronceada. Jamás me preparé para hacer un casting en ese aspecto.

-MM: ¿Los accesorios te importan?

-NP: ¡Tampoco!

A veces uso stilettos, pero no me mata, mucho menos con la altura que tengo, donde me gusta pasar desapercibida y con zapatos con altura me resulta imposible.

-MM: ¿Cuidás tu cuerpo en un gimnasio?

-NP: Sólo por salud y porque empecé a llevar a Benja.

Pero caigo como estoy eh. A veces voy con botas porque vengo de algún lugar, se hace la hora de la clase de Benja y voy como esté.

Entonces mientras lo espero hago mi entrenamiento. Pero a veces me olvido y como esté, lo intento. Mis profes se ríen de lo distraída.

Igual, repito, lo hago por salud. Me importa nada estar con la cola de tal manera, los abdominales de otra.

-MM: ¿Queda claro que a vos tu imagen no te quita el sueño, pero mirás a los demás?

-NP: En el hombre no me gusta nada que se cuiden.

Y con las mujeres no me doy cuenta.

Siento que es muy del mendocino estar atenta a la imagen de las demás.

Es más, me divierte el que se sale del estándar; que hace lo que quiere. Y eso es porque lo relaciono con lo autentico; porque expresa lo que siente en realidad. Lo admiro y me gusta mucho.

Para mí es un valor la autenticidad.

-MM: ¿Cuál es tu mayor complejo?

-NP: ¿Físico?

Mi altura, por mucho tiempo cuando fui chiquita.

En séptimo grado me hacían mucha burla, en el barrio también.

Ser alta y flaca me hacía centro de burlas. No me cambió la vida, pero me hacían sentir mal.

Por eso no me encanta usar tacos, porque siento que llamo demasiado la atención, y por ahí viene de eso.

-MM: ¿Harías un desnudo para una revista?

NP: Nunca fue mi fuerte el cuerpo. Nunca lo mostré porque no me sentía bien con eso, entonces en un casting no iba por ese lado. No me mostré.

Mi fuerte es mi personalidad y mi energía.

Igual, acá en Mendoza, no se hacen esas producciones. Y si las hacen se filman en Buenos Aires.

Me eligieron como chica sexy, pero nunca tuve que poner el cuerpo; si simulando. Usando la actitud.

Yo era la típica flaca, que la elegían porque era fácil de mostrar, pero las que estaban de casting secundario eran las que se exponían.

-MM: ¿Qué tenés planeado para lo que sigue en tu carrera?

-NP: La gente se ríe porque dice que soy como Mirtha Legrand, siempre amenazo con que es mi último año (risas).

Tiene que ver con que no quiero esperar a que no de más, me quiero ir en un buen momento.

Siento que Mendoza no da para mucho más en este rubro; ya hice todo lo que tenía que hacer. Estoy más abocada a ser mamá, a la fundación y a la abogacía. Ya me empiezo a encontrar de ese lado.

Siento que las etapas se terminan y está buenísimo terminarla una. Llevar las riendas de mi vida.

No voy por la vida colgada. Sí por la ropa, pero no con mis ocupaciones y profesión.

Estoy abocada a ser mamá, y me tiene feliz.

Nunca me estanqué en algo, y dije: esto es para toda la vida. Siempre tuve objetivos cortos y los cumplí para poder volver a avanzar.

Es como con la ropa, depende de cómo me sienta, es como voy.

Gracias Natacha, gracias Benja, gracias por dejarnos ver qué hay más allá de lo obvio.

Nota: esta charla fue interrumpida varias veces con Benjamín, en bajo, regalándonos serenatas.  Y también probó sus habilidades como fotógrafo; acá una de sus tomas.