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Cómo enfrentar las tormentas de verano y las inundaciones

Además de las técnicas de manejo, como el uso del modo "Resbaladizo", el mantenimiento preventivo de los neumáticos y el sistema eléctrico es vital.

Con la llegada de las fuertes lluvias y tormentas de verano, la seguridad al volante se vuelve una prioridad absoluta. Ford advierte que la visibilidad reducida y la pérdida de adherencia exigen duplicar la atención y reducir la velocidad. Desde cómo evitar el aquaplaning hasta los límites de vadeo de una Ranger, conocer las capacidades de tu vehículo puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y un daño motor irreversible.

Mantenimiento preventivo: tu primera línea de defensa

Antes de que caiga la primera gota, el vehículo debe estar en condiciones óptimas. La supervisora de ingeniería de Ford, Ariane Campos, destaca puntos clave sobre el cuidado inicial. Es fundamental respetar el indicador de desgaste de los neumáticos (TWI), ya que las gomas gastadas no logran drenar el agua y facilitan el aquaplaning, un fenómeno muy peligroso que suele ocurrir a velocidades superiores a los 90 km/h.

Al momento de renovar los neumáticos, se recomienda buscar aquellos con clasificación A, que garantiza el mejor agarre en tracción y frenado sobre superficies mojadas. Asimismo, revisar periódicamente el funcionamiento de las escobillas limpiaparabrisas, el desempañador y los faros es esencial para ver y ser visto en medio de un temporal.

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Técnicas de conducción bajo la lluvia

Cuando el asfalto se vuelve una superficie resbaladiza, la electrónica y la prudencia deben trabajar de forma coordinada. En los modelos Ford actuales, activar el modo Resbaladizo ajusta automáticamente la respuesta de los CV del motor, los puntos de cambio de la transmisión y los controles de estabilidad para evitar patinamientos.

Una regla de oro es anticipar el frenado y hacerlo siempre antes de entrar en una curva, nunca durante la misma, para evitar la pérdida de trayectoria. Además, se debe mantener una distancia de seguridad mucho mayor con el vehículo que circula delante, utilizar luces bajas o antiniebla y evitar cualquier maniobra de sobrepaso innecesaria que pueda comprometer la estabilidad.

Cómo actuar frente a zonas inundadas

Si el camino se presenta anegado, la capacidad de cruce varía significativamente según el modelo de vehículo. Por ejemplo, mientras que una Ranger Raptor puede circular por aguas de hasta 85 cm de profundidad, la Ranger estándar soporta hasta 80 cm, y modelos como la F-150 o la Bronco Sport tienen un límite de 60 cm. Como norma general para cualquier vehículo, solo se debe intentar avanzar si el nivel del agua no supera la mitad de la rueda, manteniendo siempre una velocidad baja y constante sin detenerse.

En caso de que el motor se detenga en una zona inundada y el agua alcance el nivel del capó, es vital no intentar arrancarlo, ya que esto podría causar un daño mecánico total por ingreso de agua a los cilindros. Lo ideal es llamar a una grúa y llevar la unidad a un taller oficial para su revisión. Si la situación es crítica y el vehículo comienza a flotar, la recomendación de los expertos es salir inmediatamente por la ventana sin abrir la puerta, evitando así que el habitáculo se inunde por completo de forma repentina.

Tormenta Lluvia (15)
Cómo enfrentar las tormentas de verano y las inundaciones

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Mitos y realidades de los vehículos eléctricos en el agua

Muchos conductores expresan temor ante la posibilidad de descargas eléctricas en días de lluvia intensa, pero Ford aclara que las baterías y módulos electrónicos están sellados herméticamente. En caso de una filtración crítica, el sistema cuenta con una protección automática que interrumpe la conexión entre la batería y el motor.

Una ventaja técnica de los autos eléctricos en inundaciones es el mayor peso de sus baterías, lo que reduce las posibilidades de que el vehículo flote o pierda potencia por fluctuaciones. No obstante, los límites de inmersión deben respetarse estrictamente igual que en un auto a nafta, siguiendo siempre las indicaciones del manual del propietario.