Un impecable Renault Clio Williams fue restaurado y ahora busca dueño
Sin dudas el Renault Clio Williams quedó en la historia como uno de los hot hatch más icónicos que hizo la marca francesa en los últimos años. Su denominación carga consigo un importante legado en la Fórmula 1 y en el día de hoy te mostramos un ejemplar que pasó por un increíble proceso de restauración y próximamente buscará nuevo dueño en una subasta que realizará la firma Silverstone.
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Al ver las imágenes nos invade un sentimiento nostálgico por la década del 90. Se trata de un Renault Clio Williams Fase I del año 1994, que curiosamente es uno de los 390 ejemplares que fueron destinados al mercado del Reino Unido. Quizás el dato más interesante es que el proceso de restauración demoró unas 2.000 horas, que fueron necesarias para transformar el auto en una auténtica joya de colección.
La versión Williams se distinguía fácilmente de cualquier otro Clio gracias al tono azul metálico de la carrocería, que además era la única opción ofrecida para esta primera versión. Al mismo tiempo otro distintivo eran las llantas “Speedline” con una impactante terminación dorada, que se complementaban con una serie de calcomanías ubicadas en los guardabarros traseros.
En la trompa se destacaban un paragolpes con una entrada de aire más prominente, junto a un capot que presentaba una especie de protuberancia asimétrica a un costado, con lo cual era bastante sencillo distinguir un Clio Williams apenas uno lo veía en la calle, ya sea andando o estacionado.
En el habitáculo Renault buscó darle un aspecto más especial con las butacas deportivas, el volante de tres rayos y el pomo de la palanca de cambios de color azul. Cabe destacar que en el centro del tablero todos los Clio Williams exhiben una especie de placa que identifica el número de la unidad en cuestión.
El encargado de mover al Renault Clio Williams es un motor naftero 2.0 aspirado que produce 145 HP y 175 Nm de torque, lo que parece poco para los estándares actuales, pero no hay que olvidar que estamos ante un auto que pesa menos de una tonelada, con lo cual las prestaciones, pero sobre todo las sensaciones transmitidas, eran un punto sobresaliente del modelo.

Volviendo a la unidad, trae un historial de todos los servicios de mantenimiento realizados hasta el momento y toda la documentación original. Si bien el odómetro anuncia que tiene 129.417 millas, la realidad es que pasaron tan solo 3.200 desde que el auto pasó por el trabajo de restauración mencionado, que duró desde diciembre de 2014 hasta mayo de 2018. El estado del exterior y el interior demuestra la enorme cantidad de horas y trabajo que fueron invertidas en terminar y dejar el auto impecable, como se lo ve en las imágenes.


