El mítico Peugeot 505 nacional cumple 40 años: su historia

El mítico Peugeot 505 nacional cumple 40 años: su historia

En su momento, fue el modelo más sofisticado producido en Argentina. Llegó para reemplazar al 504, pero terminaron conviviendo.

MDZ Autos

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A mediados de 1981, la flamante Sevel (Sociedad Europea de Vehículos Ligeros, acuerdo Peugeot-Fiat en Argentina) sacó al mercado su primer modelo producido en Palomar, luego de la aparición del 147 que llegaba importado de Brasil.

Según repasa el sitio especializado Auto Web, al igual que sucedió en Europa, el sedán francés llegaba con la misión de reemplazar paulatinamente al eterno 504, pero terminaron conviviendo. Incluso en Argentina, el 504 se vendió por cuatro años más luego de discontinuado el 505, hasta entrados los 90.

Con 4,58 metros de largo, 1,72 de ancho, 1,45 de alto y 2,74 entre ejes, el 505 se posicionaba como uno de los modelos más sofisticados de Argentina, ya que en ese tiempo había una buena competencia importada.

Junto con el Renault 18, que era más económico, fueron parte de la nueva camada europea que dejaba atrás a los clásicos sedanes americanos (Chevy, Farlaine, Polara, Torino) que dejaron de producirse en esos años.

Recién años más tarde los modelos nacionales salieron a disputarle mercado: Ford con el Sierra en 1984, Volkswagen con el Carat en 1987 y Renault con el 21 en 1989.

El 505 argentino llegó primero con la versión GR alimentada por el 2.0 de 96 CV unido a una caja de cuatro marchas, conjunto heredado del 504. Al poco tiempo se agregó la SR, con más equipamiento.

La línea 83 ganó una nueva parrilla y la caja de cinco marchas, mientras que la 85 sumó encendido electrónico (elevó la potencia a 100 CV), ganó nuevas tazas y adoptó el motor turbodiesel de 2.3 litros y 80 CV.

La línea 86 tuvo un rediseño algo más intenso, con cambios en los paragolpes, espejos exteriores, faros traseros totalmente renovados en su estilo interior y nuevas llantas.

Pero el verdadero cambio se veía puertas adentro, que modificaba íntegramente la plancha, con nuevos volante, tablero, consola, asientos, tapizados y paneles de puerta.

Además, adoptó el motor naftero a inyección para elevar su potencia a 110 CV y el turbodiesel pasó a ser un 2.5 litros de 95 CV, que también sumaba suspensión trasera independiente, algo que el modelo no había ofrecido en Argentina.

Con ese rediseño llegó la versión familiar con hasta ocho plazas, que continuaba el legado de la 504 de tres filas de asientos.

A comienzos de los 90 llegó el último retoque, que incluía una nueva parrilla (que no tuvo en Europa), faros delanteros (ya sin los lavafaros) y traseros (con terminación fumé y nuevo formato) y un diseño más agresivo gracias a spoilers en los paragolpes.

También adoptó el motor 2.2 de origen Peugeot-Renault-Volvo con 130 CV, discos en las cuatro ruedas (con ABS en las delanteras) y la suspensión independiente en todas las versiones.

El 505 argentino se fabricó hasta 1995, durante 14 años, totalizando 91.500 unidades entre el sedán (el enorme porcentaje) y la rural. En ese tiempo, el 405 lo había reemplazado como el modelo más moderno de la marca en Argentina, que también se fabricaba en el país.

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