¿Fanático de Chevrolet? Esta es la historia de la marca en Argentina

¿Fanático de Chevrolet? Esta es la historia de la marca en Argentina

Repasá en este artículo la historia de la marca en el país, donde tiene presencia hace más de 100 años y ha producido modelos icónicos que han quedado en la memoria colectiva de los fanáticos de los fierros.

MDZ Autos

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En otra entrega de nuestra saga “historia de las automotrices en Argentina”, elaboradas por el sitio especializado Auto Historia, hoy nos concentramos en Chevrolet. Con más de 100 años de presencia en el país y con modelos icónicos, es de las que más fanáticos tiene. A continuación, su derrotero por el país, desde 1918 a nuestros días.

La historia de Chevrolet en Argentina

La presencia oficial de General Motors en el país, a través de su marca Chevrolet, data de 1918, cuando su representante Mestre&Blatge SA exhibió algunos modelos en versiones sedán, doble faetón y voiturette, durante la primera edición del Salón del Automóvil realizado en marzo de ese año.

En 1920, la representación quedó a cargo de Carlos Goffre, pero a partir del año siguiente, fue remplazada por la sociedad con sede en Rosario, Hampton, Watson y Cía.

En 1922, los importadores Hampton & Watson llegaron a un acuerdo con General Motors Co. para el armado en Argentina de algunos modelos de la marca Chevrolet. El plan tenía como finalidad reducir los costos arancelarios mediante el montaje con componentes importados y nacionales. Al año siguiente se alquiló un galpón en la calle Garay 1, cerca de la Dársena Sur, y en 1924 salieron las primeras unidades del modelo doble faetón.

General Motors Argentina

A partir del 1 de marzo de 1925, los importadores Hampton & Watson dejaron de representar a las marcas Chevrolet y Oldsmobile. General Motors Corporation tomó el control directo de sus actividades en Argentina constituyéndose General Motors Argentina.

La filial se estableció en un edificio de la calle Huergo 1167, entre Garay y Azopardo, y según una publicidad de época, “comprende un taller completamente equipado con la maquinaria más perfeccionada y moderna”.

Como primer paso comenzó la producción de un nuevo modelo Chevrolet “semi-argentino” con producción parcialmente nacional. El objetivo era abaratar costos e impulsar el desarrollo de proveedores locales.

De inmediato, General Motors Argentina inició una agresiva campaña de ventas, reduciendo el precio de $2.785 a $2.085. La estrategia dio resultado y en los primeros 9 meses desde su fundación, la compañía logró vender 6.663 modelos Chevrolet y consolidar una red de más 400 representantes distribuidos en todo el país.

El modelo se presentaba en cinco versiones: sedán 2 puertas, sedán 4 puertas, voiturette, doble faetón especial argentino y doble faetón normal. Todos equipados con el motor monobloque de 4 cilindros de 94 x 101 mm con válvulas en culata. Completaba la línea un camión de 1 tonelada. El 13 de febrero de 1926 se produjo la unidad 10.000, sumando las marcas Chevrolet y Oldsmobile.

La confianza en la calidad de sus productos llevó a la empresa a ofrecer una garantía de un año para toda la línea y dos para Cadillac y La salle.

Variedad de marcas y modelos

La producción se completaba con un modelo sedán, un roadster y un chasis de camión adaptable también a transporte de pasajeros. La demanda creció y pronto las marcas Oldsmobile, Oakland y Pontiac se incorporaron a la línea de montaje. Las ventas anuales sumaron casi 8.000 autos y 500 camiones y en 1926 se entregaba la unidad 10.000.

Pronto la capacidad instalada de la planta fue insuficiente para abastecer la creciente demanda y fue necesaria la construcción de una nueva planta. El nuevo complejo de 48.000 metros cuadrados de superficie cubierta fue inaugurado en 1929 sobre la calle Limay, en el barrio de Barracas, y desde allí comenzaron a producirse también las marcas Buick, Marquette, La Salle, Cadillac, Vauxhaul y Opel totalizando al finalizar el año 27.000 unidades.

Chevrolet, líder en transporte público

En 1931, asumió la presidencia de la empresa Alberto M. de Tonnay. Se completó la oferta con la importación directa de todas las marcas producidas por GM en su casa matriz. La producción local se vio afectada por la crisis en Estados Unidos, pero a pesar de esto el porcentaje de componentes nacionales aumentó.

En 1934, las cifras de producción comenzaron a recuperarse llegando a 120 unidades diarias. La marca Chevrolet se hizo fuerte en el transporte público de pasajeros y sus chasis carrozados por empresas locales se habituales en las principales ciudades del país. A fines de la década, la participación de General Motors en ese mercado llegó al 40%.

Este hecho alentó a las autoridades de la empresa para autorizar una importante inversión y levantar una nueva planta: esta vez el lugar elegido fue un terreno en el partido de General San Martín, perteneciente al Ferrocarril Central Argentino en las cercanías de las avenidas General Paz y San Martín.

La planta se inauguró en 1940 y, además de automóviles, producía heladeras Frigidaire, baterías y elásticos para automóviles de diversas marcas. Al mismo tiempo, la planta de Barracas continuaba con la producción de automóviles y camiones.

Segunda Guerra Mundial

La irrupción de la Segunda Guerra Mundial complicó las operaciones. En 1941 se produjo el Chevrolet 250.000, pero la escasez de insumos hizo imposible la producción de autos. El 27 de agosto de 1942, un furgón Chevrolet se convirtió en el último vehículo producido en la planta de Barracas hasta el fin de la guerra.

Para evitar la paralización total, la empresa produjo heladeras eléctricas y portátiles y accesorios para automotores. También se fabricaron en San Martín armarios metálicos, marcos de puertas y ventanas y juegos infantiles para jardines. Con las maderas de los cajones que traían los componentes importados de los autos se fabricaron pupitres escolares.

Una vez terminada la guerra, GM Argentina se dedicó a reacondicionar tanques Sherman para el ejército y a carrozar ómnibus para la Corporación de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires. Se realizó una importante inversión en edificios y equipamiento en ambas plantas para volver a producir.

Los primeros autos armados fueron el Oldsmobile Club Sedán y Pontiac. Comenzó a montarse también la línea de camiones ingleses Bedford de 5 toneladas y, más tarde, se agregaron los Chevrolet.

A comienzos de la década del 50, GM Argentina empleaba casi 3.000 personas entre operarios, administrativos y técnicos.

Los primeros Chevrolet argentinos

En 1959, GM Argentina decidió ampliar la planta de San Martín y acondicionarla para la producción integral de automóviles, pick ups y camiones. El 25 de enero de 1960 salió de San Martín la primera pick up Chevrolet argentina.

Al año siguiente, el Gobierno nacional aprobó el plan de inversiones por 45 millones de dólares que incluía la construcción de una planta de estampado de 12.000 metros cuadrados.

El 12 de marzo de 1962, se produjo el primer Chevrolet 400 nacional. El plan original contemplaba una integración nacional de 50 % en el primer año de fabricación, cifra que debía llegar a 90 % en 1964 con una producción de 15.000 unidades.

Las cifras de producción aumentaban año tras año y también se ampliaba la gama de modelos. Además del Chevrolet 400 y la pick up, se fabricaban los chasis para camión y colectivo Bedford.

En 1963, se introdujo la primera caja de dirección nacional y dos años más tarde, se produjo en la planta de Barracas la unidad 75.000.

En 1969, se lanzó la línea Chevy, derivada del Chevrolet Nova norteamericano presentado en 1967.

Una etapa difícil

En 1970, se completó la gama Chevy con el lanzamiento de la cupé. Ese mismo año GM Argentina exportó 11.719 vehículos. En 1974 GM incursionó en el segmento de los medianos con el lanzamiento del Opel K 180.

A pesar de las inversiones realizadas, a mediados de la década del 70 la participación de General Motors en el mercado comenzó a declinar sostenidamente bajando la cifra de 9% en 1976 a 2% en 1978. Ese año la empresa ocupó el noveno lugar del ranking entre once fabricantes con una producción total de sólo 5.876 unidades. 

Las pérdidas superaron los 30 millones de dólares y desde la casa matriz se decidió finalizar las actividades productivas en Argentina.

Entre 1959 y 1978, General Motors produjo 195.000 automóviles (Chevrolet 400, Chevy y Opel K 180) y 207.000 vehículos industriales (pick up, chasis para camiones y colectivos Bedford y Chevrolet).

El regreso

A pesar de su retirada, la marca Chevrolet reapareció en 1985 mediante un acuerdo celebrado entre Sevel y General Motors para la producción bajo licencia de la pick up Chevrolet en la planta de Ferreyra, provincia de Córdoba. Este acuerdo venció en 1991.

En 1993, y luego de 15 años de ausencia en Argentina, General Motors decidió su regreso que se realizó en dos etapas. En la primera se firmó un convenio con CIADEA (Compañía Interamericana de Automóviles), representante de Renault, para la producción de la pick up en sus versiones C-20 y D-20. 

El plan contemplaba una producción de 25.000 unidades para 1995 de las cuales 19.000 se destinarían a la exportación, especialmente Brasil y demás países del MERCOSUR.

La segunda fase del proyecto se concretó en la segunda mitad de la década del 90 con la construcción, en la localidad de General Alvear, cerca la ciudad de Rosario, Santa Fe, de una nueva planta de producción, que demandó una inversión de alrededor de u$s 300 millones.

Suzuki

Bajo el respaldo General Motors a nivel nacional e internacional (desde 1981), y debido a las buenas ventas del Vitara, en abril del año 2000 se tomó la decisión de producir localmente la nueva generación de la Suzuki Grand Vitara en la planta de GM ubicada en General Alvear, cumpliendo normas de calidad japonesas.

La fabricación del modelo de Suzuki requirió una inversión de 20 millones de dólares. El vehículo tenía 2 motorizaciones (1.6 y 2.0) nafteros y turbodiésel, además de contar con carrocerías de 3 y 5 puertas y la opción de tener tracción integral o simple.

Referente en su segmento, su fabricación cesó a fines del 2008, completando 35.278 unidades producidas, bajo diferentes denominaciones según el mercado de destino: Suzuki Grand Vitara, en Argentina, Chevrolet Vitara y Chevrolet Tracker en Brasil y México respectivamente. Su reemplazante fue la nueva Grand Vitara JIII importada desde Japón.

Un millón y medio de Chevrolet argentinos

Durante la primera década de 2000, la producción de los modelos Chevrolet fue incrementándose sostenidamente. El 10 de julio del 2006, un Corsa Classic 3 puertas se convirtió en la unidad 350.000 producida por GM en su nueva etapa productiva en nuestro país. La unidad 500.000 llegó en octubre del 2007, esta vez fue un Corsa Classic 4 puertas, y la 650.000, el 30 de marzo del 2009, un Corsa Wagon Classic.

Al mismo tiempo, entraron en producción nuevos modelos como el Corsa II y el Agile, un desarrollo totalmente regional que comenzó a fabricarse en el 2009.

El histórico Corsa fue fabricado hasta el 2016, totalizando 919.972 unidades de todas las versiones. Su lugar en la línea de montaje fue ocupado por el refinado Cruze, una plataforma global que en nuestro país se produce en versiones sedán cuatro puertas y hatchback.

En junio del 2018, salió de la línea de montaje del Complejo Automotor de General Motors Argentina la unidad 1.500.000 que correspondió a un Chevrolet Cruze Sedán LTZ automático de color rojo, destinado a exportación.

Esta cifra se alcanzó en poco más de 20 años de producción e incluye unidades de los modelos Corsa, Corsa II, Classic, Grand Vitara, Agile y Cruze, este último modelo en sus 2 versiones, 4 y 5 puertas.

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