Vinos para compartir con mamá
Si tenés a tu mamá con vos, estoy seguro que tenés un gran día y la llamás para contarle como brillaste en lo que hiciste, el logro que tuviste o solo para decirle que salga a mirar el atardecer que está hermoso. Pero estoy más segura aún que cuando tuviste un mal día la llamás para escuchar sus palabras de aliento y ese clásico sana sana que posee cada madre.
Entonces, coordinar una juntadita y compartir un vino con una picadita o para beber unas burbujas al atardecer de un día de primavera pueden cambiar tu día y obviamente el de ella.
Algunos consejitos
Regalale la marca de vinos que disfruta, no discutas!
No le quieras cambiar su estilo por más ganas que tengas de presentarle el super mega vinazo que obtuvo noventa y tantos puntos por algún crítico, si este no es su estilo.
Una buena opción sería regalarle el vino más rico que encuentres en el estilo que le gusta. Por ejemplo, mi mamá disfruta de los vinos dulces y a tomado desde las marcas más clásicas y económicas a un Vin doux Naturel de Rutini o un Sauternes (Bordeaux, Francia), siendo estos últimos extremadamente deliciosos.
Con lo que no podés fallar es con espumosos, blanco o rosado, brut o dulce, fijate el estilo y el momento y elegí.
Si la vas a ir a visitar el domingo a la tarde, lleva uno dulce para acompañar el postre, pero si llegarás a la hora del aperitivo elegí un brut o extra brut para abrir el apetito como debe ser.
En el caso de un almuerzo ligero de primavera puede funcionar muy bien con un torrontés fresquito de heladera o un chardonnay roble (con paso por barrica) si la comida tiene un poco más de estructura.
Asado de domingo con mamá y resto de la familia pide un tinto.
Para no errarle un malbec, un cabernet sauvignon o un blend del tipo bordelés (malbec, cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot y petit verdot) pueden ser la gran opción. En este caso, dado que a mediados de octubre hace mucho calor, te sugiero tenerlo en la heladera hasta un rato antes de comer o bien colocarlo en agua con unos cuantos hielitos para mantenerlo a temperatura bebible y que no se le dispare el alcohol.
Para la hora del postre o de la media tarde, si bien los espumosos son una gran opción, se puede optar por un vino dulce. La regla en estos maridajes es que el vino sea más dulce que el postre, por lo cual, no elijas uno de esos postres empalagosos que te piden café amargo. Una cheesecake con salsa de maracuyá puede andar de maravillas con un blanco dulce de torrontés o gewurztraminer y una selva alemana puede lucirse con un tinto de tipo oporto.
Una bella opción es regalarle un vino de guarda, colocarle una fecha especial de descorche y dedicárselo con un resaltador plateado o similar.
Porque regalar vino es más que un simple regalo, significa valoración, entendimiento y la promesa de vivir más momentos juntos. Agasajá a tu madre en su día, en los días anteriores y todas las veces que puedas brindá con ella por ser una de las personas más especiales de tu vida.
Feliz día de la Madre! Salud!






