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Tres enormes lagos le dieron nombre a este pequeño pueblo escondido en la estepa patagónica

Una roca de más de 20 metros, antiguos árboles convertidos en piedra y kilómetros de estepa rodean a este pueblo de Santa Cruz sobre la Ruta 40.

Tres Lagos es un pequeño pueblo de la Patagonia ubicado sobre la Ruta 40, en plena estepa de Santa Cruz.

Tres Lagos es un pequeño pueblo de la Patagonia ubicado sobre la Ruta 40, en plena estepa de Santa Cruz.

Turismo Santa Cruz

En medio de la inmensidad de la estepa santacruceña sobresale una roca que parece difícil de explicar a simple vista. Se trata de Piedra Clavada, una formación geológica de más de 20 metros que permanece en posición vertical y se convirtió en una de las imágenes más particulares de Tres Lagos, un pequeño pueblo de la Patagonia.

La rareza no termina ahí. A unos 20 kilómetros al sudeste de la localidad se encuentra un bosque petrificado de alrededor de 90 millones de años, señalado como el más austral de Sudamérica. En el lugar pueden observarse restos fosilizados de enormes árboles que alguna vez formaron parte de un paisaje completamente diferente al de la actual estepa.

Un pueblo en el cruce hacia tres lagos

El nombre de Tres Lagos tiene una explicación bastante literal. El pueblo surgió en un cruce de caminos que conducen hacia los lagos Viedma, Tar y San Martín, tres enormes espejos de agua del oeste de Santa Cruz. La Ruta Nacional 40 atraviesa esta zona y mantiene a la localidad conectada con otros destinos de la Patagonia.

Este pueblo está escondido en el sur de la Argentina.

Este pueblo está escondido en el sur de la Argentina.

Piedra Clavada es una de las excursiones que vale la pena sumar. La erosión fue moldeando esta enorme formación durante miles de años hasta dejar una estructura angosta en su parte inferior y mucho más ancha arriba. Desde el sector también se obtienen amplias vistas del río Shehuen y de la estepa.

El pasado humano de la región también aparece en los alrededores. Se pueden conocer sectores con petroglifos y pinturas rupestres, entre ellos el área del río Chalia o Shehuen. Son rastros que permiten sumar otra dimensión a un paisaje donde las distancias y el aislamiento suelen ser protagonistas.

También existe un mirador sobre Tres Lagos y una senda para caminar cerca de la localidad. No se trata de un destino con una larga lista de atracciones urbanas: la propuesta pasa justamente por salir del pueblo y recorrer formaciones geológicas, sitios arqueológicos y grandes extensiones abiertas prácticamente sin construcciones alrededor.

El aeropuerto más cercano está en El Calafate, y desde allí el viaje hasta Tres Lagos demanda aproximadamente dos horas por la Ruta 40. Es una ubicación que permite sumar una parada distinta dentro de un recorrido por Santa Cruz y descubrir una Patagonia donde todavía aparecen árboles convertidos en piedra, arte rupestre y una roca de más de 20 metros levantándose sola en medio de la estepa.