Todas sus calles son de arena: el pequeño pueblo de Brasil donde no circulan autos
Para entrar a este pueblo hay que cruzar el río en canoa; del otro lado esperan playas, casas coloridas y caminos cubiertos de arena.
Las calles de arena y la ausencia de autos distinguen a este pequeño pueblo del sur de Brasil.
Casa de paixaoCaminar por Caraíva, un pequeño pueblo del sur de Bahía, implica olvidarse del asfalto y de los autos. Sus calles son de arena y el casco urbano conserva una particularidad cada vez más difícil de encontrar en destinos turísticos brasileños: los vehículos no forman parte de la circulación cotidiana.
La ubicación ayuda a entender esa característica. Caraíva está instalada entre el océano Atlántico y el río que lleva su mismo nombre. Para ingresar al sector antiguo del pueblo, los visitantes llegan hasta la orilla y completan el último tramo cruzando el río en pequeñas canoas.
Del otro lado aparecen casas de pescadores pintadas de diferentes colores, posadas, restaurantes y bares unidos por senderos arenosos. Durante el día, buena parte de la actividad se concentra entre la playa y el río; cuando cae el sol, los locales gastronómicos y la música en vivo empiezan a ganar protagonismo.
Qué hacer en Caraíva
Uno de los paseos más sencillos consiste en caminar hasta la desembocadura del río Caraíva, donde el agua dulce termina encontrándose con el Atlántico. También se pueden realizar recorridos en barco por el río para observar manglares, aves y distintos sectores de vegetación que rodean al pueblo.
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La playa de Caraíva se extiende junto al caserío y permite pasar el día frente al mar sin realizar grandes traslados. Para quienes quieren alejarse un poco más existe la posibilidad de llegar hasta Lagoa do Satu, otro de los puntos naturales conocidos de la zona, además de realizar excursiones marítimas y fluviales.
La región mantiene además una fuerte presencia de la cultura Pataxó. En los alrededores pueden visitarse comunidades como Porto do Boi y Barra Velha, donde existen propuestas que permiten acercarse a tradiciones, conocimientos y actividades vinculadas con este pueblo originario.
Cómo llegar a este pueblo de Brasil
El aeropuerto de referencia es el de Porto Seguro, ubicado a unos 75 kilómetros de Caraíva. Desde allí se puede continuar por tierra hasta el sector de estacionamiento cercano al río y, finalmente, realizar el cruce en canoa. Esa última parte del trayecto marca bastante bien lo que viene después: un pueblo sin calles pavimentadas donde prácticamente todo se recorre caminando sobre la arena.


