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Qué piensan los mendocinos sobre tener hijos: ¿quieren o no?

Un análisis sobre la caída de la natalidad en Argentina y el testimonio directo de los mendocinos sobre el reto de tener hijos.

El mandato de la paternidad pierde fuerza entre las nuevas generaciones en medio de la transformación cultural.

El mandato de la paternidad pierde fuerza entre las nuevas generaciones en medio de la transformación cultural.

Shutterstock

Hoy tener hijos ya no es el plan indiscutido para todos: solo el 46% de los argentinos lo ve clave para su vida. Entre la crisis económica, las metas personales y las ganas de priorizar el desarrollo profesional, la maternidad y la paternidad se piensan dos veces, mientras algunos abren el abanico diciendo "por ahí adoptaría o ayudaría para que un chico tenga un futuro mejor".

Lo que dicen las calles de Mendoza

En este escenario de transformación social, MDZ salió a las calles mendocinas a conocer la opinión de transeúntes mendocinos sobre este tema en un país donde los nacimientos cayeron un 47% en la última década. Los testimonios locales reflejan esta brecha demográfica entre quienes dudan y aseguran "pienso mucho en la economía que eso conlleva", frente a quienes mantienen el anhelo intacto y sostienen "yo, sea como sea, quiero ser mamá", o bien admiten la falta de un proyecto compartido reconociendo "me gustaría que fuese a corto plazo pero, bueno, no se encuentra la persona".

Las calles mendocinas reflejan las diversas posturas sobre la planificación a la hora de pensar en tener hijos.

Las calles mendocinas reflejan las diversas posturas sobre la planificación a la hora de pensar en tener hijos.

Un contexto nacional con cifras históricas

La percepción que se respira en las calles concuerda con las mediciones que ubican la tasa de fecundidad en 1,2 hijos por mujer, un nivel ultra bajo donde la visión de la crianza varía entre quienes dicen "lo he pensado, no tengo el plan a futuro" y aquellos que argumentan "todavía no estoy listo". Estas posturas personales coinciden con un escenario donde menos de la mitad de la población adulta ve a la descendencia como un requisito para la realización personal, marcando un descenso drástico respecto al 77% registrado hace diez años.

Lo que dijo la gente en las calles mendocinas, mirá el video:

Tendrias un hijo?

Este fenómeno se acentúa entre los jóvenes de 18 a 34 años, un segmento donde apenas el 34% ubica la llegada de un bebé en la cima de sus aspiraciones, optando por postergar la decisión al expresar "como que siempre digo más adelante, más adelante", o al priorizar la búsqueda de sentido en el vínculo pedagógico y afectivo afirmando "me parece algo muy copado criar a una persona". Las motivaciones para prescindir de la parentalidad responden hoy a la preferencia por viajar, el desarrollo académico y la búsqueda de independencia por sobre el modelo tradicional.

Redefinición del proyecto familiar

A pesar de la contracción demográfica, la estructura familiar no pierde valor, sino que se reconfigura hacia una elección individual que busca construir de a dos, como quienes expresan "hacer ese proyecto juntos me parece superimportante" o subrayan la importancia de la convicción compartida al afirmar "me gustaría que me nazca el deseo de con un otro". De este modo, la decisión de criar compite a la par con otros caminos de superación personal y laboral en un entorno donde la incertidumbre global reescribe el mapa social del país.