Marciano Cantero y una historia que Mendoza nunca dejó de cantar
Este 25 de agosto, cumpleaños de Marciano Cantero, Mendoza tiene una buena excusa para volver a escuchar su música. Recordar a Staiti y abrazar a Piccolo.
Marciano Cantero cumpliría 66 años este 25 de agosto. Foto: Facebook de Marciano Cantero.
Hay artistas que nacen en un lugar y hay otros que, con el tiempo, terminan formando parte de ese lugar. Marciano Cantero pertenece a esa segunda categoría. Decir que nació en Mendoza es apenas un dato biográfico. Decir que Marciano es parte de Mendoza explica mucho mejor lo que significa para quienes vivimos acá.
Porque hay canciones que tienen la capacidad de quedarse pegadas a determinados momentos de nuestra vida. Las escuchamos cuando somos adolescentes, vuelven a aparecer 20 años después en una radio, en un auto, en una fiesta, y de pronto ya no estamos escuchando solamente una canción: estamos recordando quiénes éramos cuando la escuchábamos.
Con Enanitos Verdes pasa eso. Y a los mendocinos nos pasa algo más. Los vimos salir de acá.
De Mendoza al mundo
Marciano Cantero, Felipe Staiti y Daniel Piccolo comenzaron haciendo música en una provincia que por entonces parecía estar muy lejos de los grandes centros de la industria. Y desde Mendoza consiguieron algo enorme: construir una banda cuyas canciones terminarían cantándose en Argentina, México, Estados Unidos y buena parte de América Latina.
No hace falta ser especialista en rock para reconocer los primeros acordes de "La muralla verde", "Por el resto", "Tus viejas cartas", "Te vi en un tren" o tantas otras canciones que atravesaron generaciones.
Ahí reside parte de la dimensión que a veces perdemos cuando hablamos de ellos desde Mendoza. Los Enanitos Verdes fueron nuestros, pero nunca fueron solamente nuestros. Sus canciones cruzaron la cordillera, atravesaron fronteras y demostraron que desde esta provincia también podía construirse una historia gigantesca dentro del rock en español.
Y en el centro de esa historia estuvo Marciano. Con su bajo, con su manera de componer y, fundamentalmente, con una voz que uno reconoce apenas aparece.
Marciano murió el 8 de septiembre de 2022. Tenía 62 años. Pero hay algo extraño con los músicos: a veces la muerte consigue detener un cuerpo, pero fracasa completamente cuando intenta detener una voz. La de Marciano sigue apareciendo todos los días en algún lugar.
Este año falta también Felipe
El próximo 25 de agosto tendrá inevitablemente otra carga emocional. Porque será también el primer cumpleaños de Marciano que llegará después de la muerte de Felipe Staiti, ocurrida en abril de este año.
Y escribir su nombre junto al de Marciano todavía resulta difícil.
Felipe no era simplemente “el guitarrista de Enanitos Verdes”. Su guitarra era parte de la identidad sonora de la banda. Hay músicos que acompañan canciones y hay músicos que consiguen que unas pocas notas alcancen para saber exactamente qué banda estamos escuchando. Felipe pertenecía a esos últimos.
Marciano, Felipe y Daniel construyeron juntos algo que probablemente ellos mismos no alcanzaron a dimensionar cuando comenzaron a tocar en Mendoza a fines de los años 70.
Tres mendocinos hicieron canciones. Después el mundo decidió convertirlas en clásicos.
Y está Daniel
En esa historia también está Daniel Piccolo, el baterista de aquella formación fundacional, parte inseparable de los Enanitos que comenzaron esta aventura.
Hay algo profundamente movilizador en pensar hoy en aquella fotografía de tres músicos mendocinos que empezaban una banda y mirar todo lo que ocurrió después. Daniel conserva una parte viva de esa memoria. La de los comienzos. La de los escenarios. La de los ensayos. La de los kilómetros. La de una banda antes de convertirse en leyenda y después de descubrir que sus canciones podían ser cantadas por multitudes a miles de kilómetros de Mendoza.
Por eso también hay que abrazarlo. No solamente por lo que representa dentro de la historia de Enanitos Verdes, sino por lo que significa tener entre nosotros a uno de los protagonistas de una de las aventuras musicales más extraordinarias que dio esta provincia.
Que el martes Mendoza suene fuerte
El martes 25 de agosto Marciano cumpliría 66 años. La propuesta que durante ese día los mendocinos escuchemos música hecha en Mendoza, que nace desde de la Subsecretaria de Cultura, me parece mucho más que un homenaje. Puede ser una declaración de principios.
Que suene Marciano, por supuesto. Que suenen Enanitos Verdes. Que suene la guitarra de Felipe. Que vuelva a sentirse la batería de Daniel. Pero que suenen también las bandas que recién comienzan, los músicos que tocan para veinte personas, quienes graban un disco haciendo malabares para financiarlo, los artistas consagrados y aquellos cuyos nombres todavía no conocemos. Porque quizás esa sea una de las mejores maneras de homenajear a Marciano Cantero.
Entendiendo que antes de transformarse en una figura del rock latinoamericano fue un músico mendocino que tuvo una canción, un instrumento y la enorme obstinación de intentar que alguien lo escuchara. Y alguien lo escuchó. Lo escuchamos nosotros. Después lo escuchó el mundo.
Este martes, cuando vuelva a sonar su voz, seguramente nos pasará lo de siempre: durante unos minutos Marciano va a estar otra vez acá. Porque hay artistas que se van. Y hay otros que terminan convirtiéndose en parte del sonido de una ciudad. Marciano Cantero es, definitivamente, uno de ellos.



