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Mar a 27 grados y días de casi 30: el pueblo de Brasil ideal para viajar en septiembre

Pocas lluvias, temperaturas cercanas a los 30 grados y aguas cálidas convierten septiembre en un gran momento para descubrir este rincón de Brasil.

Septiembre llega a este pueblo de Brasil con temperaturas cercanas a los 30 grados y agua de mar alrededor de los 27 grados.

Septiembre llega a este pueblo de Brasil con temperaturas cercanas a los 30 grados y agua de mar alrededor de los 27 grados.

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Mientras en Argentina septiembre recién empieza a dejar atrás el frío, en el nordeste brasileño las condiciones son completamente diferentes. São Miguel do Gostoso es un pueblo costero de Rio Grande do Norte donde las máximas durante este mes se acercan a los 30 grados y el mar mantiene una temperatura cercana a los 27 grados. El clima permite organizar buena parte del viaje alrededor de la playa, aprovechando las jornadas secas y cálidas.

Septiembre, además, coincide con uno de los períodos más secos del año. Los registros climáticos históricos muestran temperaturas mínimas cercanas a los 23 grados, máximas de alrededor de 29° a 30° y precipitaciones muy inferiores a las de los meses de otoño. Es decir, el clima permite organizar buena parte del viaje alrededor de la playa.

Tourinhos es una de las playas que pueden conocerse desde el pueblo de São Miguel do Gostoso durante una escapada

Tourinhos es una de las playas que pueden conocerse desde el pueblo de São Miguel do Gostoso durante una escapada

Qué hacer en São Miguel do Gostoso

El pueblo está acompañado por una extensa franja costera y varias playas que pueden recorrerse durante una misma estadía. Entre las más conocidas aparecen Xêpa, Maceió, Cardeiro y Ponta do Santo Cristo, con largos sectores de arena y aguas cálidas durante prácticamente todo el año.

Una de las excursiones que vale la pena sumar es Praia de Tourinhos. Además de ser uno de los lugares elegidos para observar el atardecer, presenta antiguas formaciones de dunas petrificadas. Cuando las condiciones de la marea coinciden, entre las rocas también puede observarse el llamado Suspiro da Baleia, donde el agua sale proyectada hacia arriba por una abertura.

El viento es otro protagonista de esta costa. La ubicación de São Miguel do Gostoso genera buenas condiciones para practicar kitesurf y windsurf, especialmente en Ponta do Santo Cristo. Quienes no buscan deportes acuáticos pueden aprovechar las playas para caminar, bañarse o simplemente recorrer distintos sectores de la costa.

El tamaño del destino permite además alternar el mar con caminatas por el centro, restaurantes y espacios vinculados con la gastronomía local. La pesca sigue formando parte de la identidad de este pueblo, aunque durante las últimas décadas el turismo pasó a ocupar un lugar cada vez más importante.

São Miguel do Gostoso está a unos 102 kilómetros de Natal, por lo que una de las formas más sencillas de llegar es volar hasta la capital de Rio Grande do Norte y continuar por carretera. Para septiembre, la combinación resulta especialmente atractiva: calor sin alcanzar los valores más intensos del verano, muy pocas precipitaciones y un mar que se mantiene alrededor de los 27 grados