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La tendencia "bedazzling": conocé el furor por pegar cristales en todo

La tendencia de decorar objetos cotidianos con cristales, conocida como bedazzling, resurge con fuerza y aquí te contamos de qué se trata. ¿Te sumás?


La práctica de decorar objetos cotidianos con pequeños cristales, conocida como bedazzling, es una de las tendencias más visibles de 2026 y expandió su alcance mucho más allá de las carcasas de celular que popularizaron esta estética en los años 2000, porque ahora vasos de café, termos, productos de cuidado facial e incluso mascarillas reciben ese toque brillante que transforma lo común en algo llamativo.

Luego del minimalismo, llega el bedazzling

El regreso de esta moda responde a una confluencia de factores que incluyen el deseo de objetos que transmitan alegría y singularidad, la necesidad de personalizar sin depender de lanzamientos limitados de marcas y la accesibilidad económica que ofrecen los kits de rhinestones y aplicadores, porque después de años de estéticas curadas y minimalistas, existe una búsqueda genuina de piezas que se destaquen simplemente por ser exuberantes, y esa disponibilidad de insumos a bajo costo contribuyó a su rápida difusión en redes sociales.

Todo se puede decorar.

La lista de objetos que reciben cristales es amplia y en muchos casos sorprendente, porque además de las fundas de celular que son el soporte más visible y fácil de personalizar, se sumaron termos y vasos reutilizables que se transforman en accesorios personales, productos de skincare y lip balm, accesorios como audífonos, y hasta alimentos y bebidas con decoración comestible.

Una digicam decorada con cristales.

El impulso definitivo para esta tendencia llegó de la mano de la fiesta de cumpleaños de Kylie Jenner, que tuvo una estética que recordaba a la década del 2000 y contribuyó a afianzar el regreso del maximalismo decorativo. Aunque el bedazzling ya venía ganando terreno en el último tiempo, esa visibilidad terminó de confirmar que los cristales están oficialmente de regreso, con una temática que parecía salida directamente de la infancia dosmilera.

La torta de Kylie Jenner.

El lado B de decorarlo todo con cristales

Más allá del impacto estético, esta práctica tiene desafíos de durabilidad y sostenibilidad, porque la incorporación de adornos no siempre es reversible y puede complicar el reciclado o la limpieza de un objeto, especialmente cuando se aplica a envases de productos de cuidado personal o alimentos, por lo que la recomendación para quienes quieran sumarse es optar por aplicaciones removibles o que no afecten áreas en contacto con la piel o los alimentos.