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La ola polar pone en riesgo a las mascotas: cómo protegerlas y qué señales no hay que ignorar

Las bajas temperaturas pueden provocar hipotermia y agravar enfermedades. Los cuidados esenciales para las mascotas.

La llegada del frío polar obliga a modificar algunas rutinas para cuidar también a las mascotas. Foto: Freepik

La llegada del frío polar obliga a modificar algunas rutinas para cuidar también a las mascotas. Foto: Freepik

Mientras las personas buscan abrigo y calefacción para enfrentar la ola de frío polar, muchas veces se pasa por alto que los perros y los gatos también pueden sufrir las consecuencias de las bajas temperaturas. Aunque algunas razas toleran mejor el invierno, ninguna mascota está completamente protegida frente al frío extremo.

Veterinarios coinciden en que cachorros, animales de edad avanzada y aquellos con enfermedades crónicas son los más vulnerables. En estos casos, una exposición prolongada al frío puede derivar en hipotermia, problemas respiratorios e incluso agravar patologías preexistentes.

Foto: Freepik

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Cómo afecta el frío a perros y gatos

Al igual que ocurre con las personas, el organismo de los animales debe realizar un mayor esfuerzo para mantener su temperatura corporal cuando el ambiente es muy frío.

Si no cuentan con un lugar resguardado o permanecen muchas horas a la intemperie, pueden comenzar a perder calor de forma progresiva. En los casos más graves aparecen temblores intensos, debilidad, somnolencia, rigidez muscular y dificultad para moverse, síntomas compatibles con un cuadro de hipotermia que requiere atención veterinaria inmediata.

Las bajas temperaturas también favorecen la aparición de enfermedades respiratorias, dolores articulares y molestias en animales que padecen artrosis.

Qué mascotas necesitan más cuidados

No todos los animales reaccionan igual frente al invierno.

Los veterinarios recomiendan prestar especial atención a:

  • Cachorros y gatitos.
  • Perros y gatos mayores.
  • Mascotas de pelo corto.
  • Razas pequeñas.
  • Animales con bajo peso.
  • Mascotas con enfermedades cardíacas, respiratorias o articulares.

En estos casos, el frío puede afectar más rápidamente su estado general.

Cómo proteger a perros y gatos durante una ola polar

El primer consejo es evitar que las mascotas permanezcan largas horas en patios, balcones o jardines cuando las temperaturas son muy bajas.

Lo ideal es que duerman dentro de la vivienda o, si eso no es posible, cuenten con un refugio cerrado, elevado del suelo y protegido del viento, la lluvia y la humedad.

También es importante colocar mantas limpias y secas para conservar el calor corporal.

En perros de pelo corto o razas pequeñas, el uso de abrigos durante los paseos puede resultar de gran ayuda, siempre que no limiten sus movimientos.

Foto: Freepik

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Alimentación, agua y ejercicio

Durante el invierno algunos animales incrementan su gasto energético para mantener la temperatura corporal. En mascotas muy activas o que pasan tiempo al aire libre, el veterinario puede recomendar ajustes en la alimentación.

El agua también merece atención. Aunque el frío disminuye la sensación de sed, perros y gatos deben disponer siempre de agua limpia y fresca, evitando que permanezca demasiado fría durante varias horas.

Respecto de los paseos, conviene realizarlos durante las horas de mayor temperatura, preferentemente entre el mediodía y la tarde, evitando las primeras horas de la mañana y la noche.

Señales de alerta que requieren una consulta

Si una mascota presenta alguno de estos síntomas, es recomendable acudir cuanto antes al veterinario:

  • Temblores persistentes.
  • Letargo o somnolencia excesiva.
  • Dificultad para caminar.
  • Respiración agitada o dificultosa.
  • Encías pálidas.
  • Rechazo del alimento.
  • Tos o secreciones nasales.

La atención temprana puede evitar complicaciones y mejorar el pronóstico.