La experiencia musical secreta que transformará una casa de Mendoza por una noche
Música, gastronomía y un instrumento que muchos consideran un juguete: así será la experiencia musical secreta que llegará a Chacras de Coria.
En Chacras de Coria, una experiencia músical promete co-crear comunidad, cercanía auténtica y estado de presencia.
Durante una noche, una casa de Chacras de Coria dejará de ser un espacio privado. El living se convertirá en escenario, la cocina acompañará el recorrido artístico y un grupo reducido de personas compartirá una experiencia cuya dirección permanecerá reservada.
No habrá una sala convencional, filas de butacas ni una distancia marcada entre el músico y el público. La propuesta busca recuperar algo más elemental: reunirse, escuchar, comer y permanecer en el mismo lugar sin que las pantallas, el ruido cotidiano o la velocidad interrumpan el encuentro.
La cita será el sábado 8 de agosto, a las 20.30. Esa noche, el ciclo Almósfera presentará #ATP – A Todo Plástico, un espectáculo del flautista, director e investigador musical Ramiro Albino, que propone revisar los prejuicios construidos alrededor de un instrumento asociado con frecuencia a las primeras clases de música y a los juegos infantiles.
El encuentro combinará la interpretación musical con una propuesta gastronómica especialmente pensada para la ocasión. La capacidad será limitada, estará destinada a mayores de 16 años y la ubicación exacta será comunicada de manera privada a quienes hayan realizado la reserva.
-
Te puede interesar
Todos los sociales de una noche de arte, íconos pop y glamour en Mendoza
El instrumento que muchos todavía consideran un juguete
La pregunta que impulsa el espectáculo parece sencilla, pero pone en discusión buena parte de los prejuicios que rodean al consumo cultural: ¿puede un instrumento económico, fabricado en plástico y asociado a la infancia conmover a un público adulto?
Ramiro Albino intentará responderla a través de las posibilidades sonoras y expresivas de la flauta dulce. El instrumento suele ocupar un lugar menor dentro del imaginario colectivo, vinculado con las aulas escolares y los primeros ejercicios musicales. Sin embargo, posee una historia extensa, una familia instrumental diversa y un repertorio que atraviesa distintas épocas.
En #ATP – A Todo Plástico, la flauta dulce abandona ese lugar secundario para convertirse en el centro de una experiencia que combina interpretación, divulgación y reflexión.
La propuesta no busca únicamente exhibir virtuosismo. También invita a pensar por qué determinados instrumentos son considerados prestigiosos mientras otros son percibidos como objetos simples, comunes o de menor valor artístico.
El espectáculo ya se presentó en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Santa Fe, Montevideo y Santiago de Chile. Su llegada a Mendoza permitirá descubrir cuánto puede transformarse la percepción de un instrumento cuando desaparecen las ideas previas y la escucha ocupa el primer plano.
Una casa que cambia cuando llegan los artistas
Almósfera es un ciclo de encuentros musicales y gastronómicos creado en 2023 por la psicóloga Fernanda Giunta. Una vez por mes, el living y la cocina de su casa se transforman en un espacio de reunión para artistas, cocineros y asistentes. La experiencia no responde al formato tradicional de un recital íntimo. Su creadora la define como un campo construido colectivamente a través de la música, la compañía, la comida y el entorno.
En cada edición, todo lo que forma parte del encuentro adquiere relevancia: la disposición de la casa, los sonidos, los platos, las conversaciones y las personas que participan. No existe una frontera rígida entre quienes producen la experiencia y quienes la observan.
La intención es que el público no permanezca como un espectador pasivo, sino que intervenga en la atmósfera que se genera durante la noche. Por esa razón, Almósfera trabaja con reservas previas y lugares reducidos. La escala doméstica permite construir una relación más cercana entre los asistentes y los artistas, además de preservar un ritmo pausado y alejado de la lógica de los grandes eventos.
Una respuesta al ruido y la hiperconexión
El ciclo fue concebido como una alternativa frente al exceso de tecnología, la sobreestimulación y la dificultad creciente para sostener encuentros sin interrupciones. La propuesta invita a dejar temporalmente los dispositivos en segundo plano para concentrarse en una experiencia compartida. Música, cine, teatro, danza y gastronomía pueden aparecer en distintas combinaciones, según los artistas y cocineros convocados en cada edición.
Giunta sostiene que el encuentro con otras personas, la expresión artística y la comida compartida pueden contribuir a generar estados de mayor bienestar y presencia. Su mirada se inscribe en el paradigma de la Nueva Cultura de la Salud, que entiende la salud como una construcción cotidiana e integral. Desde esta perspectiva, el arte, la cultura, la prevención, la participación comunitaria y la relación con el entorno pueden funcionar como herramientas para mejorar la calidad de vida.
“Menos terapia y más compartir, más música, más danza, más películas y comida compartida”, resume la psicóloga al explicar el origen de la iniciativa.
La anfitriona detrás de la experiencia secreta
Fernanda Giunta vivió durante 18 años en Buenos Aires antes de regresar a Mendoza. Psicóloga de profesión y vinculada desde pequeña con la música y el baile, creó Almósfera como una forma de volver a encontrarse con otras personas y recuperar el placer de recibirlas en su casa. Su objetivo fue construir un espacio donde la música no funcionara únicamente como entretenimiento, sino como una herramienta de conexión individual y colectiva.
Durante los encuentros también propone algunas prácticas destinadas a activar el estado de presencia. Se trata de ejercicios breves orientados a que los participantes registren la respiración, las sensaciones corporales y lo que ocurre en el espacio compartido.
La anfitriona vincula estas experiencias con la coherencia cardíaca, un concepto utilizado para describir la sincronización entre determinados patrones respiratorios y el ritmo del corazón. Según explica, las emociones asociadas con la alegría, la conexión y la celebración pueden influir en la percepción del bienestar y en la forma en que las personas se relacionan con su entorno.
Más allá de las interpretaciones científicas o psicológicas, la propuesta parte de una idea concreta: crear las condiciones para que un grupo de desconocidos comparta una experiencia sin prisa y pueda sentirse parte de ella.
Quién es Ramiro Albino
Ramiro Albino es flautista, director, docente e investigador especializado en música antigua. Se formó en el Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo, de Buenos Aires, donde se graduó como profesor de Flauta Dulce. Su trabajo está dedicado principalmente al estudio y la difusión de la música anterior al período clásico, con especial interés en el repertorio colonial americano.
A lo largo de su trayectoria ofreció conciertos, cursos y conferencias en diferentes provincias argentinas y en numerosos países de Europa y América. Actualmente dirige Capilla del Sol, un ensamble orientado a la interpretación de música barroca española e hispanoamericana. También desarrolla proyectos como solista, participa en formaciones de cámara y se desempeña como director o músico invitado en distintas producciones.
Su perfil reúne, además, otras disciplinas. Albino es periodista, diseñador y especialista en comunicación visual. Esa formación múltiple atraviesa una propuesta en la que la música también se convierte en una herramienta para comunicar ideas y cuestionar categorías establecidas.
En #ATP, el repertorio y la ejecución funcionan como punto de partida para discutir cómo se construye el valor de un instrumento y por qué ciertos sonidos reciben mayor legitimidad que otros.
Una cena diseñada para acompañar la música
La propuesta gastronómica de la noche estará a cargo de Mesa Chica, el proyecto de los cocineros Angie e Iván. Su trabajo se caracteriza por reinterpretar sabores regionales y productos de temporada mediante ingredientes y referencias procedentes de otras culturas.
En cada encuentro de Almósfera, el menú se piensa en relación con la identidad del artista invitado. La comida no funciona como un elemento accesorio ni como una pausa entre partes del espectáculo. Los platos, los aromas y las texturas se integran al recorrido musical para construir una experiencia sensorial más amplia. En esta edición, la gastronomía buscará dialogar con una propuesta que reivindica lo cotidiano, lo aparentemente simple y aquello que puede adquirir un nuevo sentido cuando se lo observa desde otra perspectiva.