Juliana Awada puso el foco en la longevidad: cuánto cuesta acceder a estos tratamientos en Sudamérica
La estadía de Juliana Awada en una exclusiva clínica suiza reveló el crecimiento del turismo de longevidad. Qué ofrecen y cuánto cuestan estos programas.
La experiencia de bienestar de Juliana Awada y las opciones que hay en Sudamérica. Foto: @juliana.awada
El nuevo lujo ya no se mide únicamente en suites, restaurantes premiados o destinos inaccesibles. Para una parte de los viajeros de alto poder adquisitivo, también se expresa en análisis del microbioma, mediciones de la edad biológica, planes nutricionales personalizados y equipos médicos disponibles durante toda la estadía.
La visita de Juliana Awada a Clinique La Prairie, frente al lago Lemán, en Suiza, puso en primer plano ese universo en el que la medicina preventiva se cruza con la hotelería de alta gama. No trascendió cuál de los programas realizó la empresaria ni cuánto pagó, pero su paso por el establecimiento volvió visible una tendencia que avanza entre celebridades, ejecutivos y viajeros interesados en llegar a la madurez con mayor autonomía.
Se trata del turismo de longevidad, una categoría que no vende solamente descanso. Su promesa es aprovechar el viaje para obtener una radiografía amplia del organismo, revisar hábitos y diseñar estrategias destinadas a mejorar la salud futura.
Del spa al laboratorio: qué incluyen estas experiencias
Los programas no son equivalentes entre sí. Algunos funcionan como retiros de una semana en los que la persona se aloja dentro de una clínica-resort, sigue un menú determinado y alterna consultas con ejercicio, masajes y descanso. Otros se desarrollan durante varios meses, sin internación, mediante estudios ambulatorios y controles periódicos.
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Esa diferencia resulta fundamental para interpretar los precios. En ciertos establecimientos, la tarifa cubre hotel, alimentación, traslados y acceso al spa; en otros corresponde exclusivamente a las evaluaciones médicas. Tampoco todos ofrecen el mismo nivel de complejidad diagnóstica.
Cuánto cuestan los programas de la clínica que eligió Juliana Awada
En Montreux, Clinique La Prairie ofrece una experiencia de revitalización de siete días desde aproximadamente US$39.000. El valor contempla alojamiento de lujo, pensión completa, traslado en limusina, consultas, análisis, evaluación nutricional, actividad física y acceso a sus espacios de bienestar.
Su alternativa más sofisticada, Revitalisation Premium, comienza alrededor de los US$61.650. Según explica la institución, el plan puede incorporar evaluaciones epigenéticas, controles cardiovasculares y determinados diagnósticos por imágenes, de acuerdo con los antecedentes y el criterio del equipo médico.
El mercado europeo ofrece opciones menos costosas, aunque todavía reservadas para presupuestos elevados. Lanserhof Tegernsee, en Alemania, presenta un programa cercano a los US$9.540, sin hospedaje. Chenot Palace Weggis, en Suiza, parte de unos US$8.710, más la habitación. Palazzo Fiuggi, en Italia, propone una experiencia médica desde US$8.450, mientras que SHA España comienza cerca de los US$5.560 por cuatro noches de tratamiento, también sin alojamiento.
Brasil, el destino sudamericano más cercano al modelo europeo
Dentro de Sudamérica, Brasil concentra las propuestas que mejor reproducen el concepto de retiro médico con hospedaje, alimentación y actividades en un mismo complejo.
En Penedo, entre Río de Janeiro y São Paulo, Rituaali Clinic & Spa ofrece estadías de siete noches desde aproximadamente US$3.890. Sus planes, enfocados en la movilidad, la salud metabólica o el manejo del estrés, pueden incluir consulta médica, evaluación nutricional, análisis de composición corporal, fisioterapia, actividad física, alimentación y terapias de spa.
La diferencia con Suiza no es únicamente económica. La propuesta brasileña se concentra especialmente en recuperar funciones, revisar hábitos y sostener cambios posibles en la vida cotidiana, mientras que Clinique La Prairie suma estudios de mayor complejidad y un componente hotelero mucho más exclusivo.
En Paraná (Brasil), Lapinha Spa ofrece un programa de salud para adultos mayores por unos US$3.175 durante siete días. La tarifa incluye alojamiento, atención médica, nutrición personalizada, fisioterapia, masajes, yoga, meditación y ejercicio.
Gramado completa el mapa brasileño con Kurotel, uno de los nombres históricos del bienestar médico regional. Allí se combinan hotelería, controles preventivos, nutrición, actividad física y estudios clínicos. El establecimiento no exhibe una tarifa general: cada experiencia se cotiza según el objetivo, la duración y la categoría de habitación.
Chile y Argentina eligen otro formato
En Santiago de Chile, Omics Health reemplaza la estadía intensiva por un seguimiento ambulatorio de hasta un año. Su programa más completo ronda los US$5.320 e incorpora consultas, análisis del microbioma, controles de biomarcadores, mediciones de la edad epigenética y acompañamiento personalizado. Los planes de ingreso comienzan cerca de los US$1.055.
Buenos Aires también cuenta con propuestas orientadas a la longevidad, aunque sin el formato de resort. Xtend realiza una evaluación inicial de la salud cardiovascular, la capacidad física, la nutrición, el sueño y el rendimiento cognitivo, seguida por controles trimestrales. ERA Longevity trabaja con biomarcadores, indicadores de inflamación y estudios opcionales de ADN. Ninguno publica sus tarifas: para conocerlas es necesario solicitar una entrevista y una cotización personalizada.
Qué se compra cuando se paga por longevidad
La elección entre una clínica suiza, un retiro brasileño o un programa ambulatorio en Buenos Aires no debería reducirse a descubrir cuál cuesta menos. Las propuestas responden a modelos diferentes y, por lo tanto, ofrecen experiencias difíciles de equiparar.
Los centros europeos más exclusivos concentran los estudios, las consultas y las terapias en una estadía breve, atravesada por la privacidad y la hotelería de lujo. Los programas sudamericanos, en cambio, suelen priorizar la recuperación funcional, la modificación de hábitos o un acompañamiento extendido en el tiempo. Para algunas personas puede resultar atractiva una semana de inmersión absoluta; para otras, tendrá mayor sentido un seguimiento cercano que pueda integrarse a su vida cotidiana.
También conviene mantener cierta distancia frente a las grandes promesas. La longevidad no constituye un tratamiento único ni existe un protocolo capaz de detener el envejecimiento. Su versión más seria apunta a prolongar los años vividos con autonomía y buena salud mediante controles adecuados, alimentación, movimiento, descanso y prevención. Los estudios sofisticados solo resultan valiosos cuando están correctamente indicados y sus resultados son interpretados por profesionales capacitados.
El paso de Juliana Awada por Clinique La Prairie hizo visible algo más amplio que una escapada exclusiva: una nueva manera de viajar en la que el bienestar dejó de ser un complemento para transformarse en el motivo central del recorrido. En este mercado, el destino puede ser Suiza, Brasil, Chile o incluso una clínica cercana, pero la pregunta decisiva no es dónde encontrar una fórmula para vivir para siempre. Es cuánto de lo aprendido durante la experiencia podrá sostenerse una vez terminada la estadía.




