ver más

Herramientas para simplificar la rutina y reducir la huella ambiental

Separar residuos, ahorrar energía y planificar compras dejaron de ser solo tareas domésticas: son herramientas que nos ayudan a vivir con menos desperdicio.


La sustentabilidad ya no se expresa solo en grandes discursos ambientales. También se juega en la cocina, en el manejo de los residuos, en el uso del agua y en cada decisión de compra que evita desperdicios innecesarios. En ese terreno, varias startups están ayudando a transformar la rutina en una práctica más ordenada y ambientalmente responsable.

Para organizar la vida cotidiana

En muchos hogares, el orden ya no se asocia solo con la limpieza o la prolijidad. También implica organizar mejor los recursos, reducir lo que se tira y tomar decisiones de consumo más conscientes. En ese marco, Kilimo muestra cómo una startup puede usar inteligencia artificial para optimizar el riego y ahorrar agua. Aunque nació enfocada en el agro, su lógica resume bien el cambio de época: medir mejor para desperdiciar menos.

Kilimo apunta a recibir sugerencias para maximizar el uso del agua en las fincas y campos a partir de una rápida consulta acerca del porcentaje de agua disponible en cada sector o cultivo.

Para reducir plásticos y residuos

Otras trabajan sobre residuos y consumo responsable, con soluciones para evitar el descarte de alimentos, separar materiales o coordinar recolección diferenciada. En Argentina, proyectos como GEA Sustentable y KO Agua apuntan a reducir plásticos y mejorar la gestión de residuos. La idea es simple: convertir hábitos dispersos en sistemas más ordenados y medibles. Ambas no cuentan con una aplicación móvil propia. La primera brinda servicios a organizaciones y grandes empresas y la segunda, a través de una tienda online, comercializa agua en cajas para así reducir el consumo excesivo en plásticos, como lo es hoy para este tipo de productos.

Aplicación para reducir el desperdicio de alimentos

También aparecen soluciones vinculadas al aprovechamiento de excedentes y a la economía circular, como Too Good To Go, que conecta alimentos no vendidos con consumidores a precios más bajos. En paralelo, plataformas de trazabilidad de residuos ayudan a saber qué se reutiliza y qué se descarta.

La aplicación Too Good To Go se propone ayudar a los usuarios a evitar que se desperdicien alimentos en buen estado, a través de diferentes estrategias.

Se trata de herramientas para que la sustentabilidad deje de ser una consigna y empiece a funcionar como infraestructura de la vida diaria.