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El pueblo serrano y con ríos serenos que se esconde a menos de 4 horas de Mendoza

En el corazón puntano, un pueblo serrano combina tradición artesanal, paisaje y una identidad ligada a la piedra ónix.

El pueblo de La Toma mantiene una identidad ligada a la piedra ónix y al paisaje serrano.

El pueblo de La Toma mantiene una identidad ligada a la piedra ónix y al paisaje serrano.

Agencia de Noticias San Luis

Entre sierras suaves y caminos tranquilos aparece el pueblo de La Toma, un enclave donde la vida cotidiana está marcada por el trabajo artesanal y la relación directa con el entorno natural. Su ritmo pausado y su fisonomía simple refuerzan la identidad de un pueblo que creció lejos de los grandes circuitos turísticos.

La Toma se ubica en el centro de la provincia de San Luis, sobre la ruta nacional 20, y funciona como un punto de conexión entre distintas regiones puntanas. El paisaje combina serranías bajas, vegetación autóctona y cielos abiertos que cambian de tonalidad a lo largo del día.

La identidad del pueblo está profundamente ligada a la extracción y tallado del ónix, una piedra semipreciosa que se obtiene en canteras cercanas. Desde hace décadas, talleres familiares transforman este material en artesanías, objetos decorativos y piezas ornamentales que forman parte del patrimonio cultural local.

Las canteras de ónix constituyen uno de los principales atractivos del pueblo. Visitas guiadas permiten conocer el proceso de extracción y comprender el valor geológico y cultural de esta piedra que ha dado fama nacional a la localidad.

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Las canteras cercanas al pueblo proveen el ónix que distingue su tradición artesanal.

Las canteras cercanas al pueblo proveen el ónix que distingue su tradición artesanal.

Más allá de su tradición minera artesanal, el pueblo invita a recorrer su entorno natural. Caminatas por senderos serranos, paseos rurales y recorridos tranquilos permiten apreciar el paisaje puntano sin interferencias urbanas.

El ritmo cotidiano mantiene una escala íntima. Comercios pequeños, talleres artesanales y espacios comunitarios refuerzan la sensación de cercanía entre habitantes y visitantes.

La historia productiva del pueblo se combina con una atmósfera tranquila que invita al descanso. La Toma no se presenta como un destino masivo, sino como un lugar donde el tiempo parece avanzar con otra cadencia. La Toma se consolida así como un pueblo de San Luis donde la tradición artesanal, el paisaje serrano y la vida comunitaria construyen una identidad propia, distinta dentro del mapa turístico provincial.

Ubicado a 250 kilómetros de Mendoza, el pueblo se encuentra a poco más de tres horas y media por ruta, lo que lo convierte en una escapada accesible para quienes buscan naturaleza e identidad cultural sin alejarse demasiado.

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