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El pueblo de Buenos Aires donde rige la paz, la tranquilidad y el mar calmo

En la costa bonaerense, un pueblo pequeño conserva playas abiertas, dunas y un entorno natural poco intervenido.

En la costa bonaerense, un pueblo pequeño conserva playas abiertas, dunas y un entorno natural poco intervenido. Imagen ilustrativa. 

En la costa bonaerense, un pueblo pequeño conserva playas abiertas, dunas y un entorno natural poco intervenido. Imagen ilustrativa. 

Shutterstock

El pueblo de Arenas Verdes se ubica frente a un tramo de costa donde el paisaje todavía conserva una impronta agreste. La escena se arma con médanos amplios, vegetación baja, sectores de playa extensa y, en algunos puntos, acantilados o barrancas bajas que dejan ver la acción constante del viento y el mar.

Parte de su encanto está, justamente, en cómo se llega. De acuerdo con la información turística local, el acceso se toma a la altura del km 108,5 de la Ruta 88, Buenos Aires, y un camino entoscado conduce hasta un bosque y el área del balneario, reforzando esa sensación de “destino apartado” incluso antes de ver el océano.

La costa se vive con una lógica simple: mar abierto, horizonte despejado y una playa que invita a caminar sin interrupciones. Los médanos cambian con el tiempo y modelan el entorno, por eso el acceso a la arena suele sentirse distinto de una visita a otra, como si el lugar estuviera siempre en movimiento.

Arenas Verdes es un paraíso costero agreste Foto: IG @cristianhoyo_
Arenas Verdes es un paraíso costero agreste. Conocé todo lo que podés hacer en este pueblo.

Arenas Verdes es un paraíso costero agreste. Conocé todo lo que podés hacer en este pueblo.

Arenas Verdes mantiene una escala mínima y eso también es verificable en datos oficiales: el balneario comprende unas 170 hectáreas y cuenta con una urbanización acotada, pensada más para acompañar la estadía que para imponerse sobre el paisaje. A esa identidad contribuye otro dato clave: el área fue declarada “Paisaje Protegido de Interés Provincial” (Ley 15141), un respaldo que ayuda a explicar por qué la impronta natural se conserva como rasgo central.

En actividades, el pueblo se sostiene en lo esencial: caminatas costeras, contemplación y pesca deportiva, con un ritmo que privilegia el silencio por encima de la agenda de entretenimiento. Y para quienes buscan naturaleza con mirada más ambiental, el municipio viene impulsando una reserva natural en la zona, con un tramo de costa destinado a educación ambiental, investigación y recreación responsable.

Arenas Verdes se consolida así como un pueblo costero donde la naturaleza domina la escena: médanos vivos, mar abierto y una costa que, lejos del turismo masivo, todavía se siente intacta.