El pueblo de San Luis donde el verano se vive entre ríos y dique
Rodeado de ríos, cerros y espejos de agua, este pueblo serrano de San Luis se consolidó como uno de los destinos más completos para el descanso, la aventura y el contacto con la naturaleza.
El dique y la sierra rodean a este pueblo de San Luis que combina naturaleza y descanso.
ANSL
En San Luis, cuando el verano avanza y el turismo busca destinos que combinen agua, paisaje y tranquilidad, hay un pueblo que se destaca por su entorno natural y su propuesta integral. Se trata de La Florida, una pequeña villa serrana del departamento Pringles que reúne historia, biodiversidad y servicios pensados para disfrutar sin apuros.
Atravesado por ríos y arroyos, y rodeado de cerros, valles y quebradas, este pueblo ofrece un escenario ideal para quienes buscan actividades al aire libre, descanso y productos regionales. Su ubicación estratégica, a unos 50 kilómetros de la ciudad de San Luis y muy cerca de El Trapiche, lo convirtió en uno de los puntos turísticos más importantes de la provincia.
Un pueblo con historia y crecimiento turístico
La Florida fue fundada en 1873 por el entonces gobernador Juan Agustín Ortiz Estrada, aunque su historia es mucho más antigua. Antes de la llegada de los europeos, distintas comunidades originarias habitaron la zona, aprovechando la abundancia de agua y la protección natural de las sierras.
Durante el siglo XX, el área comprendida entre los ríos Trapiche, Grande y Quinto comenzó a consolidarse como centro de veraneo. La construcción del dique La Florida marcó un antes y un después para este pueblo, impulsando su desarrollo turístico y posicionándolo como un polo clave de San Luis.
Un pueblo con dique, reserva y fauna protegida
El embalse La Florida es el corazón del pueblo. Ubicado al pie de las sierras y alimentado por los ríos Grande y Trapiche, no solo cumple un rol estratégico como principal fuente de agua dulce para San Luis y Villa Mercedes, sino que también es uno de los grandes atractivos turísticos de la zona.
Con más de 700 hectáreas de superficie, el dique ofrece espacios para recreación, pesca y deportes náuticos, además de campings y áreas preparadas para pasar el día. En su costa oeste funcionan sectores recreativos, la Estación de Piscicultura y zonas protegidas que preservan especies autóctonas como el lagarto overo.
Muy cerca, la Reserva Florofaunística de La Florida suma un valor ambiental y educativo al pueblo. Allí funciona el Centro de Conservación de Vida Silvestre, donde equipos especializados trabajan en la recuperación de fauna autóctona. El lugar alberga pumas, zorros y numerosas aves, como cardenales amarillos, águilas, halcones y loros barranqueros.
La reserva cuenta con senderos interpretativos, algunos autoguiados y otros acompañados por guardaparques, que promueven la concientización ambiental y explican el trabajo de conservación. Puede visitarse de miércoles a domingos, con entrada libre y gratuita.
Turismo, camping y descanso en este pueblo de San Luis
Uno de los grandes diferenciales de La Florida es su infraestructura turística. Los campings que rodean el dique ofrecen parcelas para carpas y casas rodantes, quinchos, asadores, sanitarios con agua caliente, cocheras techadas y cabañas totalmente equipadas. Todo se integra en un entorno cuidado, con proveedurías y servicios pensados para estadías largas.
Este pueblo de San Luis logra un equilibrio poco común: naturaleza protegida, historia viva y propuestas recreativas para todas las edades. Ya sea para una escapada corta o unas vacaciones completas, La Florida se presenta como un destino donde el agua, la sierra y la tranquilidad son protagonistas.




