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El pueblo por el que miles pasan rumbo al norte pero pocos entran: por qué vale la pena frenar

Villa Ojo de Agua es un pueblo sobre la Ruta 9 que sorprende con sierras, arroyos, pinturas rupestres y rincones que casi nadie ve.


Quienes viajan por la Ruta Nacional 9 entre Córdoba y el norte argentino pasan inevitablemente por Villa Ojo de Agua, un pueblo del sur de Santiago del Estero que suele quedar reducido a una parada para cargar combustible o descansar unos minutos. Sin embargo, basta con alejarse apenas de la ruta para descubrir un paisaje inesperado de sierras, arroyos y sitios arqueológicos. Ese rincón de Santiago del Estero es pueblo que vale la pena conocer.

La localidad se encuentra en una zona donde las Sierras de Sumampa y Ambargasta rompen con la imagen de grandes llanuras asociada a buena parte de Santiago del Estero. Esa geografía explica que, a pocos kilómetros del centro, aparezcan caminos serranos, quebradas y rincones naturales que no se alcanzan a ver desde la Ruta 9.

Descubriendo los rincones naturales de Santiago del Estero

Uno de esos lugares es Cantamampa, a unos cinco kilómetros. Allí, entre cerros y vegetación, se encuentra un arroyo que atraviesa el paisaje serrano. Otro recorrido conduce hacia El Cajón, aproximadamente a 15 kilómetros, donde el agua queda encajonada entre grandes formaciones rocosas y todavía se conservan manifestaciones de arte rupestre.

También aparece Inti Huasi, conocida como la Casa del Sol. En ese sector se registraron pictografías vinculadas con antiguos habitantes de la región, además de morteros de piedra y grandes peñascos. El lugar permite sumar una dimensión arqueológica a una escapada que, a simple vista desde la ruta, parece limitarse a un pequeño pueblo de paso.

Arroyos, quebradas y pinturas rupestres aparecen en los alrededores de este pueblo del sur de Santiago del Estero

A unos siete kilómetros se encuentra además el Embalse de Báez, rodeado por vegetación y utilizado como espacio de recreación y camping. El arroyo Lascano y el sector conocido como Casa de los Pájaros completan las alternativas para caminar y conocer las sierras próximas a la localidad.

Villa Ojo de Agua: Mucho más que una parada sobre la Ruta 9

Villa Ojo de Agua también mantiene una fuerte tradición artesanal. Cuenta con espacios dedicados a los artesanos locales y cada año celebra el Festival Nacional del Artesano, una de las grandes fiestas de esta zona del sur santiagueño. La localidad dispone además de hoteles y hospedajes, por lo que puede convertirse en una parada de una noche para quienes recorren la Ruta 9.

La próxima vez que el cartel de Villa Ojo de Agua aparezca desde la ruta, quizás valga la pena no seguir de largo. Detrás de esa localidad que muchos conocen únicamente desde la ventanilla hay un pueblo rodeado por sierras y varios rincones que demuestran que, a veces, el verdadero viaje comienza cuando se decide abandonar la ruta principal.