El pueblo de Buenos Aires donde el río se encuentra con el mar
Marisol es un pueblo costero poco conocido del sudeste bonaerense que combina playa amplia, naturaleza y una calma ideal para quienes buscan un verano sin multitudes.
Marisol, el pueblo bonaerense donde el río Quequén se encuentra con el mar.
cabañas acuarela del marEn el sudeste de la provincia de Buenos Aires existe un pueblo donde el verano se vive de otra manera. Se trata de Marisol, un pequeño balneario ubicado en la desembocadura del río Quequén Salado, un entorno natural que le da una identidad distinta a la mayoría de las localidades costeras bonaerenses.
Este pueblo se caracteriza por su perfil bajo, sus calles tranquilas y una relación muy cercana con la naturaleza. No hay grandes centros comerciales ni edificios altos: el paisaje lo dominan la playa, el río y los espacios abiertos, ideales para descansar sin apuros.
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Un pueblo con playa, río y naturaleza
Uno de los grandes diferenciales de Marisol es la convivencia entre el mar y el río. La playa es amplia, abierta y poco concurrida incluso en temporada alta, mientras que el río Quequén ofrece sectores más reparados, ideales para familias o para quienes prefieren aguas más tranquilas.
Este pueblo es muy elegido por pescadores deportivos, ya que tanto el mar como el río ofrecen buenas condiciones para la actividad. Además, el entorno natural invita a largas caminatas, paseos al atardecer y momentos de desconexión total.
Qué hacer en este pueblo bonaerense
Marisol propone planes simples, acordes a su ritmo relajado:
- Disfrutar de la playa sin aglomeraciones.
- Pescar desde la costa o en el río.
- Caminar por la ribera del Quequén Salado.
- Pasear en bicicleta por caminos tranquilos.
- Ver atardeceres donde el río y el mar se encuentran.
La oferta de servicios es básica pero suficiente, con algunos alojamientos, almacenes y propuestas gastronómicas sencillas pensadas para estadías largas.
Un pueblo para un verano sin ruido
Marisol es un pueblo ideal para quienes buscan silencio, naturaleza y un verano auténtico, lejos del turismo masivo. Familias, parejas y viajeros que priorizan el descanso encuentran acá un destino donde el tiempo parece ir más lento.
Con su combinación de playa, río y tranquilidad, este pueblo de Buenos Aires se consolida como una excelente opción para vivir el verano de manera simple y en contacto directo con el entorno natural.


