El dolor hecho libro: la conmovedora historia de una mendocina y sus cartas con historias reales
Roxana Peña presentará "Cartas mojadas", un libro que nació entre recuerdos, amistad y la lucha contra el cáncer. La cita es el viernes 13 en la Biblioteca San Martín.
La escritora mendocina Roxana Peña presenta su libro este viernes en la Biblioteca San Martín.
A veces las historias más profundas nacen en silencio, en los momentos en que la vida parece detenerse y obliga a mirar hacia adentro. Así surgió Cartas mojadas, el primer libro de Roxana Peña, una mendocina de 53 años que hoy vive en el pequeño pueblo de Nogolí, en San Luis, y que decidió transformar su historia personal, atravesada por la enfermedad y la amistad, en literatura.
El viernes 13 de marzo, a las 19, Roxana regresará a su tierra natal para presentar su obra en la Biblioteca Pública General San Martín de Mendoza, en un encuentro que promete ser tan íntimo como emotivo. La entrada es libre y gratuita.
“Estoy con las emociones a flor de piel. Mendoza es mi ciudad natal y allí voy a reencontrarme con mucha gente que me acompañó en uno de los momentos más difíciles de mi vida”, cuenta la autora.
El libro pertenece al género epistolar y está compuesto por 17 cartas dirigidas a Mercedes, su gran amiga de la infancia, quien falleció a los 36 años. A través de ellas, Roxana revive historias reales, recuerdos compartidos y reflexiones que atraviesan temas universales como el amor, la esperanza, la nostalgia y la amistad.
“Son cartas que le escribo a mi amiga Mercedes. En cada una cuento historias reales, sentimientos, creencias y recuerdos. Quise rescatar esa forma de comunicarnos que existía antes de las redes sociales, cuando las cartas tenían un valor enorme”, explica.
Escribir para mantener viva una amistad
La historia detrás del libro comenzó hace años, cuando Roxana dejó Mendoza para mudarse a San Luis junto a su esposo, Gustavo, y su hija Julieta. La distancia la llevó a mantener contacto con su amiga Mercedes a través de cartas y mensajes. Pero cuando Mercedes falleció, Roxana siguió escribiéndole. “Yo escribía para mantener viva a mi amiga en mí. Cuando ella murió, las cartas quedaron. Era mi manera de seguir hablándole”, recuerda.
Durante mucho tiempo esos textos quedaron guardados. Hasta que la vida le puso un nuevo desafío.
En 2020, Roxana recibió un diagnóstico que cambiaría todo: cáncer de mama con metástasis. “Es un cáncer que no se cura, se controla. Cuando me lo dijeron tuve que pasar por quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia. Fue un proceso muy duro”, relata.
La noche que cambió todo
En medio del tratamiento, un evento inesperado marcó un punto de inflexión. Un grupo de poetas organizó un micrófono abierto en Nogolí, y Roxana decidió animarse a leer algunas de sus cartas en público. “Estaba con mi marido y mi hija y dije: ‘¿Y si voy a leer mis cartas?’. Fue una noche mágica”, recuerda.
Esa lectura incluyó una carta titulada “A mi nuevo yo”, donde le contaba a Mercedes que tenía cáncer. “Cuando terminé, la gente empezó a aplaudir. Sentí una fuerza enorme. Ese momento me dio el impulso para enfrentar todo el tratamiento”, dice.
Un libro nacido de la vida
Tras atravesar un proceso médico que duró gran parte de 2021 y 2022, Roxana logró estabilizar su salud. Aunque la enfermedad continúa, hoy el cáncer se encuentra controlado. “Pasé por momentos entre la vida y la muerte. Perdí el cabello, atravesé tratamientos muy fuertes. Pero hubo una energía enorme de la gente que rezó, que me acompañó. Todo eso fue fundamental”, recuerda.
Fue entonces cuando decidió que aquellas cartas merecían convertirse en un libro. El proyecto finalmente tomó forma gracias a la editora María Celeste Domínguez – de Mito Estudio-, quien también es paciente del mismo centro oncológico al que asiste Roxana.
El resultado fue Cartas mojadas, una obra donde cada texto comienza con una reflexión personal y luego se transforma en una carta dirigida a Mercedes. “Es la manera que encontré de sentirla viva, de seguir compartiendo con ella lo que me pasa”, explica.
Un libro profundamente familiar
El libro también tiene un fuerte componente familiar. La portada fue ilustrada por su hija Julieta, mientras que su esposo Gustavo colaboró revisando los textos y acompañando todo el proceso creativo. “Es un libro muy familiar. Todos aportaron algo para que pudiera existir”, dice Roxana.
Entre las historias que incluye la obra, una de las más especiales para la autora es “Mamá pequeña”, una carta dedicada a una bella mujer: Magdalena Vegas. “Cada historia tiene algo de magia, algo que la vuelve distinta”, señala.
Un regreso lleno de emoción
La primera presentación del libro se realizó el año pasado en la Feria del Libro de San Luis, pero la llegada a Mendoza tiene un significado especial. “Voy a reunir a toda la gente que me acompañó durante este proceso tan fuerte. Quiero agradecerles porque muchos rezaron, oraron o simplemente me enviaron su energía”, cuenta.
Aunque la enfermedad continúa, Roxana asegura que hoy enfrenta la vida desde otro lugar. “El cáncer sigue, pero de una manera menos violenta. Lo tengo controlado y sigo con medicación. Hoy puedo disfrutar de este momento”, dice.
Un proyecto que recién empieza
Lejos de ser un punto final, "Cartas mojadas" es el inicio de un camino literario. Roxana ya está trabajando en la continuación de la historia. El segundo libro se titulará "Cartas deseadas", mientras que el tercero llevará el nombre "Cartas perdidas", completando así una trilogía.
Mientras tanto, la autora sueña con llevar su obra a otras provincias. “Me gustaría presentar el libro en distintos lugares, pero Mendoza era el primer paso. Es mi casa”, dice.
Y quizás esa sea la esencia de esta historia: una mujer que, en medio de la enfermedad, eligió escribir cartas para seguir hablando con una amiga que ya no está y terminó encontrando en esas palabras una nueva forma de vivir.




