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El daño que ocasiona el celular en el cerebro: un neurólogo contó qué hay detrás del multitasking

El especialista Nicolás Fernández Miranda explica cómo el uso impulsivo del celular afecta la memoria y por qué el multitasking es una trampa para nuestra salud.


Nicolás Fernández Miranda, máster en neurociencia y especialista en salud emocional, deporte de alto rendimiento y educación, advierte sobre un fenómeno que, aunque parece inofensivo, está transformando silenciosamente el funcionamiento de nuestra mente: el uso impulsivo del celular. En una reciente charla con MDZ Radio, el experto analizó cómo el simple acto de desbloquear la pantalla para revisar una notificación interrumpe la consolidación de la memoria y agota los recursos cognitivos, afectando no solo nuestra eficiencia laboral, sino la calidad de nuestra vida diaria.

La ilusión de la productividad y el mito del multitasking

El concepto de realizar múltiples tareas de carga cognitiva de forma simultánea es, según Fernández Miranda, una imposibilidad biológica. "Hacer multitasking es hacer dos cosas que te requieran carga cognitiva... es biológicamente imposible", sentenció el especialista. En el ámbito de la economía del conocimiento, esta confusión entre estar ocupado y ser productivo lleva a los profesionales a un estado de agotamiento extremo al final de la jornada. Al intentar forzar al cerebro a procesar varias fuentes de información a la vez, se genera un trabajo ineficiente que consume energía mental sin producir resultados de calidad.

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El multitasking con el celular genera un agotamiento mental innecesario.

El costo invisible de las interrupciones constantes con el uso excesivo del celular

Cada vez que cedemos a la tentación de mirar el celular, estamos fragmentando nuestra capacidad de atención profunda. Fernández Miranda explica que alcanzar un nivel de concentración óptimo requiere un promedio de 20 minutos de enfoque ininterrumpido. Sin embargo, la estadística es alarmante: desbloqueamos el teléfono aproximadamente 80 veces al día, lo que equivale a una interrupción cada nueve minutos. "Eso hace que nunca estemos con un nivel de profundidad absoluta, jamás, porque siempre estamos siendo interrumpidos", afirmó el neurocientífico. Tras proponer y realizar un juego mental con Laureano Manson, el conductor de Digamos todo (MDZ 105.5), que consistió en que el periodista hiciera dos tareas mentales simples cruzando el abecedario y la cuenta de números del 1 al 10, el especialista concluyó: "Somos terriblemente ineficientes haciendo dos cosas a la vez".

Escuchá la entrevista completa con Nicolás Fernández Miranda en MDZ Radio 105.5

Celular un especialista en neurociencia explica por qué destruye tu memoria
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Estrategias para recuperar el control cognitivo

Para combatir esta degradación de la atención, el neurólogo propone ejercicios prácticos y accesibles. Una de sus recomendaciones más disruptivas es configurar la pantalla del dispositivo de una forma específica para reducir el estímulo visual que genera dependencia. "Los invito a este ejercicio que es superfácil: poner el celular en blanco y negro, son tres clics", sugirió Fernández Miranda. Esta técnica ayuda a que el usuario no quede "enganchado" consumiendo contenido de forma infinita y recupere tiempo para actividades que realmente aportan valor personal, como el aprendizaje de una nueva habilidad o el descanso reparador.

Celulares en las escuelas

Configurar el celular en blanco y negro reduce el estímulo visual adictivo.

La solución no radica en abandonar la tecnología, sino en gestionar los recursos cognitivos con la misma disciplina que un deportista de alto rendimiento maneja su energía física. Fernández Miranda aboga por generar periodos de Deep Work, donde la persona se dedique exclusivamente a una tarea compleja durante una hora, sin interferencias digitales. "Acostumbrate a generar periodos de Deep Work... solo vos con lo que tenés que hacer y nada más", recomendó. Al establecer límites claros y no estar disponibles de manera permanente, mejoramos la calidad de nuestra producción y, fundamentalmente, la de nuestras interacciones humanas.