Dime cuántos años tienes y te diré cuántas horas debes dormir
La cantidad de horas de sueño cambia según la edad. Dormir bien es clave para el desarrollo, el rendimiento y el bienestar general.
Dormir lo necesario según la edad es tan importante como alimentarse bien o realizar actividad física.
shutterstockDormir bien no solo es un placer: es una necesidad biológica que influye en la salud física, mental y emocional. Sin embargo, la cantidad de horas recomendadas no es igual para todas las personas, ya que cambia de acuerdo con la etapa de la vida. Diversos organismos especializados en medicina del sueño coinciden en que cada grupo etario necesita un mínimo de descanso para asegurar un funcionamiento óptimo del organismo. A continuación, un repaso de cuántas horas se deberían dormir según la edad.
Recién nacidos y bebés: el sueño como pilar del desarrollo
En los primeros meses de vida, el descanso cumple un rol fundamental para el crecimiento cerebral y físico.
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- Recién nacidos (0 a 3 meses): se recomienda que duerman entre 14 y 17 horas diarias.
- Bebés de 4 a 11 meses: deberían descansar entre 12 y 15 horas por día.
A esta edad, el sueño no solo ayuda a consolidar la memoria sino también a regular procesos vitales como el apetito y el desarrollo neurológico.
Primera infancia: construir hábitos saludables
Conforme crecen, los niños comienzan a necesitar menos horas de sueño, aunque sigue siendo fundamental para su aprendizaje y comportamiento.
- Niños de 1 a 2 años: entre 11 y 14 horas diarias.
- Niños de 3 a 5 años: entre 10 y 13 horas.
Dormir bien en esta etapa reduce el riesgo de irritabilidad, problemas de atención y dificultades en el desarrollo cognitivo. Establecer rutinas nocturnas favorece un descanso más reparador.
Etapa escolar y adolescencia: el sueño como combustible para el rendimiento
Durante la niñez tardía y la adolescencia, las demandas escolares y sociales aumentan, pero también lo hace la importancia del descanso.
- Niños de 6 a 13 años: deben dormir entre 9 y 11 horas.
- Adolescentes de 14 a 17 años: lo ideal es entre 8,5 y 9,5 horas diarias.
En los adolescentes, los cambios hormonales pueden alterar los horarios de descanso, generando tendencia a dormirse y despertarse más tarde. Aun así, respetar estas horas es clave para el rendimiento académico y la estabilidad emocional.
Adultos jóvenes y adultos: mantener el equilibrio
En la adultez, las necesidades se estabilizan, pero las exigencias laborales suelen afectar la calidad del descanso.
- Adultos jóvenes (18 a 25 años): se aconseja dormir entre 7 y 9 horas diarias.
- Adultos (26 a 64 años): también deben dormir entre 7 y 9 horas.
La falta de sueño en esta etapa se asocia con problemas de concentración, mayor riesgo de accidentes, caída del rendimiento laboral y predisposición a enfermedades crónicas.
Adultos mayores: un descanso reparador para envejecer mejor
En la última etapa de la vida, la cantidad recomendada de sueño se reduce ligeramente.
- Adultos mayores (65 años o más): entre 7 y 8 horas al día.
Aunque es común que el sueño se vuelva más liviano o fragmentado, es importante garantizar esas horas para preservar la memoria, el estado de ánimo y la salud cardiovascular.
Dormir lo necesario según la edad es tan importante como alimentarse bien o realizar actividad física. Ajustar los hábitos y priorizar el descanso es una inversión directa en bienestar y calidad de vida. Si las horas recomendadas parecen difíciles de alcanzar, revisar rutinas, horarios y el ambiente de descanso puede marcar una gran diferencia.



