Colores: 5 clichés comunes que podrían estar frenando el estilo de tu hogar
Las combinaciones y reglas de colores que están quedando anticuadas en 2026. Cómo romper con ellas.
Aunque los colores pueden aportar interés no es necesario obsesionarse con esta idea para todas las habitaciones. Foto: Julie Soefer y Marie Flanigan Interiors.
Julie Soefer. Diseño: Marie Flanigan InteriorsExisten reglas que permiten un buen uso de los colores para crear un espacio equilibrado, aunque tienen un lado B: éstas siempre dejan mucho margen para que la personalidad marque el camino de la decoración y el diseño de interiores. Es bueno dejar ciertos clichés acerca de los colores y elegir un enfoque más experimental.
No es necesario que el blanco sea siempre un número puesto. También existen otros colores que pueden realzar cualquier habitación con un toque de diseño. Foto: Matt Clayton / Yellow London.
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Creer que el blanco siempre agranda los espacios, que es la mejor opción para techos y molduras, que cada ambiente necesita un toque de color —siguiendo al pie de la letra la teoría del rojo inesperado—, que una paleta cromática estricta es la única solución posible y que los neutros son siempre la alternativa más segura son ideas muy instaladas en el diseño interior. Sin embargo, todas comparten una misma limitación: no contemplan un plan B. Y ese plan B existe para cada una de estas cinco premisas:
El mito del "blanco que agranda la habitación"
En respuesta a la premisa del blanco puro para agrandar diseñadores advierten que en espacios con poca luz o decoraciones personales ese blanco puede sentirse plano o sin carácter. En 2026, conviene explorar colores con matices, textura o calidez para lograr un efecto visual más interesante..
Lo mismo sucede con la idea de que los techos y las molduras siempre blancas ha sido cuestionada por expertos en el diseño de interiores y lo que proponen es integrar en un ambiente el empapelado y los colores coordinados con las paredes para transformar el llamado “quinto muro” en un elemento de diseño significativo.
Limitarse a una paleta de colores estricta para todo el hogar no es la mejor opción. Si bien es útil tener una idea general en cuanto a preferencia de colores es necesario permitir que cada habitación tenga su propio toque de color. Créditos: Anders Gramer y Birdie Fortescue.
Integrar color con intención
El uso de los colores hoy va más allá de algunas reglas rígidas: el objetivo ahora es crear atmósferas únicas que reflejen personalidad y propósito. Esto puede significar un techo contrastante, molduras de distintas variedades de un mismo color o "paredes que dialoguen" con materiales y acabados.
Por otra parte, la creencia de que cada habitación necesita un acento vibrante (un pop de color obligatorio) está perdiendo fuerza porque hoy se apunta a soluciones más sutiles, como incorporar color a través de texturas, materiales y piezas cuidadosamente seleccionadas, en lugar de buscar un solo punto llamativo.
Sin esquemas rígidos ni neutros "olvidables"
Aplicar la misma paleta uniforme en todos los ambientes se considera anticuado. Hoy se valora que cada espacio tenga su propia narrativa visual, respetando la transición de un cuarto a otro, sin caer en una monotonía decorativa.
En cuanto a los colores neutros, si bien siguen siendo útiles, depender exclusivamente de ellos puede generar interiores poco memorables. Hoy la tendencia es el uso de colores ricos y matizados, que le aporten profundidad al espacio respectivo.




