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Aprende a hacer mermelada de frutillas casera con esta receta fácil

Conocé esta receta express para preparar mermelada casera, perfecta para acompañar tus postres y desayunos.

Prepará tu propia mermelada.

Prepará tu propia mermelada.

Hacer mermelada no tiene por qué ser un proceso de horas con frascos esterilizados y baño María. Esta receta es una versión más rápida, en la que en 10 minutos vas a tener una salsa de frutillas con trozos, perfecta para untar, para mojar o para usar como topping de helado, yogur o panqueques. ¡Manos a la obra!

Ingredientes (1 frasco chico, para 4-6 porciones)

  • 300 g de frutillas frescas o congeladas (unas 2 tazas)
  • taza (70 g) de azúcar
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharadita de ralladura de limón (opcional, para más frescura)
  • (Opcional) 1 cucharadita de maicena disuelta en 2 cucharadas de agua, si querés una textura más espesa
¡Qué rico!

¡Qué rico!

Paso a paso de la receta

  1. Lavá las frutillas, cortales el cabito y cortalas en trozos grandes (no hace falta que sean chiquitos, porque se van a deshacer un poco al cocinar). Si usás congeladas, no es necesario descongelarlas antes.
  2. En una sartén u olla chica a fuego medio, poné las frutillas, el azúcar, el jugo de limón y la ralladura (si usás). Revolvé y cociná, sin parar de revolver, por 5-8 minutos. Las frutillas van a soltar su jugo, el azúcar se va a disolver y el líquido va a empezar a burbujear y espesar ligeramente. No subas el fuego para que no se queme el azúcar.
  3. Si querés una textura más uniforme, aplastá algunas frutillas con un tenedor o pisapapas, pero dejá algunos trozos enteros para que tenga textura. Si querés que quede más espesa, agregá la maicena disuelta en agua a mitad de la cocción y revolvé bien hasta que espese (1-2 minutos más).
  4. Apagá el fuego y dejá que la mermelada se enfríe en la misma sartén o pasala a un frasco. Al enfriarse, va a espesar naturalmente un poco más. ¡Y listo!