Antonela Roccuzzo dio una entrevista: a dónde fue y que dijo
Antonela Roccuzzo apareció con looks de lujo y una entrevista íntima sobre su presente en Harper’s Bazaar. ¡Mirá!
Antonela Roccuzzo tuvo su debut en la edición mexicana de Harper's Bazaar. La tapa principal la mostró en una pileta, con un entorno minimalista que contrastaba con su estilismo de body negro de Bottega Veneta y joyas de Tiffany & Co., firma de la que es embajadora.
En la segunda portada, lució un vestido corto color visón de Magda Butrym, con escote estructurado y drapeados que le marcaban la silueta. Por supuesto, Tiffany siempre presente en su look. Sin embargo, lo que terminó de darle cuerpo al retrato fue la entrevista con la editora Majo Guzmán.
Antonela se permitió una introspección poco habitual en su exposición pública. "En este momento me siento más madura, dándole importancia a las cosas que de verdad merecen la pena. Mis hijos están más grandes ahora y eso me permite disfrutar algunas cosas de mí misma que antes no podía hacer", contó. Y después profundizó: "Lo que más me cambió a mí como mujer fue convertirme en mamá. Porque a partir de ese momento mis hijos se convirtieron en mi prioridad. Estoy disfrutando mucho esta etapa en donde mis hijos ya no son tan chiquitos porque entonces me estoy valorando a mí misma de una forma distinta, poniéndome también en el centro. Esto es algo nuevo y que voy a ir viviendo de a poquito".
En la producción, los vestidos tuvieron un rol central; hubo un diseño drapeado de cuello halter y falda midi de Carolina Herrera, un modelo negro escotado y ceñido de Zeynep Arçay, y también una imagen sobre una cama deshecha con un vestido amarillo strapless de Magda Butrym. El cierre llegó con un diseño color vino de Alaïa, espalda abierta y un collar de eslabones plateados de Tiffany apoyado directamente sobre la piel, logrando una imagen de fuerte impacto visual.
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Dafne Evangelista estuvo a cargo del pelo, dándole una melena suelta con raya al costado, mientras que Carolina Banegas estuvo en el maquillaje, dándole tonos marrones, cejas definidas y labios nude. Juliana Jucá, por su lado, trabajó en el estilismo.
En paralelo a su crecimiento en la moda, Antonela también mencionó su faceta filantrópica como embajadora de "Estudiar es mejor", una organización que construye escuelas en zonas desfavorecidas.








