Presenta:

Adiós al souvenir clásico: los argentinos eligen sabores y diseño para recordar sus viajes

Imanes y llaveros pierden protagonismo frente a frascos de especias, aceites artesanales y utensilios de cocina con identidad local. Los nuevos souvenirs.

Los argentinos cambian los imanes y llaveros por tesoros gastronómicos de los destinos que visitan.

Los argentinos cambian los imanes y llaveros por tesoros gastronómicos de los destinos que visitan.

Freepik

Durante décadas, los souvenirs de viaje fueron casi un ritual: imanes para la heladera, llaveros con el nombre del destino, remeras o gorras que atestiguaban el paso por una ciudad. Sin embargo, esa postal empieza a quedar atrás. En 2026, los argentinos están cambiando esos recuerdos tradicionales por tesoros gastronómicos y objetos de diseño vinculados a la cocina, una tendencia que refleja una manera más personal, sensorial y consciente de viajar.

Frascos de especias exóticas pintados a mano, latas de galletitas artesanales, aceites de oliva premium y utensilios de cocina inusuales comienzan a ocupar un lugar destacado en las alacenas. Más que simples objetos, estos productos se transforman en piezas cargadas de historia, identidad y memoria, capaces de transportar al viajero de regreso al destino cada vez que cocina o abre una despensa.

Estación Constitución Tren vacaciones mar del plata valijas viaje verano transporte trenes viajes (5).jpg

Los datos que reflejan la tendencia

Las Predicciones de Viajes 2026 de Booking.com, que celebran su décimo año, analizan cómo las personas quieren experimentar el mundo y confirman este cambio de paradigma. A partir de los datos recabados entre más de 29.000 viajeros de 33 países y territorios, el informe revela que las vacaciones son cada vez más individuales, experimentales y alineadas con los intereses reales de cada persona.

“Es un clásico: tanto para uno mismo como para regalar, siempre terminamos llevando algún souvenir de nuestros viajes. Aunque hayamos visitado un destino muchas veces, nos gusta traernos un pedacito de ese lugar”, explica Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina.

Según detalla, hoy los recuerdos tradicionales están dando paso a objetos más vinculados a la gastronomía y a lo sensorial, en gran parte impulsados por la influencia de las redes sociales y por una búsqueda de experiencias más auténticas. “Igualmente, el caballito de mar que da el tiempo siempre tendrá un lugar en nuestros corazones”, agrega.

viajar con mascotas (7)
Uruguay y Chile son los destinos más elegidos por los argentinos para viajar con mascotas.

Uruguay y Chile son los destinos más elegidos por los argentinos para viajar con mascotas.

La cocina es la protagonista

En este nuevo escenario, la cocina se convierte en un verdadero lienzo cultural. Lejos de ser un espacio meramente funcional, el armario o la despensa se transforman en una galería que refleja gustos personales, sensibilidad estética y relatos de viaje. Los recuerdos dejan de colgarse en la heladera para instalarse en estanterías visibles, donde combinan diseño, artesanía y uso cotidiano.

Los números respaldan esta tendencia. El 74% de los argentinos afirma que consideraría comprar utensilios de cocina o artículos de despensa con diseño destacado durante sus vacaciones, desde frascos de especias pintados a mano hasta envases de aceite de oliva artesanal que también funcionan como objetos decorativos. Además, un 64% asegura que incluso viajaría a un destino específicamente conocido por sus productos gastronómicos.

Este cambio no responde solo a una cuestión estética. Para una cuarta parte de los viajeros (25%), los recuerdos culinarios permiten revivir un destino cada vez que cocinan, mientras que otro 25% valora especialmente que estos objetos reflejen la artesanía local, la sustentabilidad y los métodos de producción tradicionales. En tanto, un 12% reconoce que la exclusividad y el diseño también influyen en la elección del destino, priorizando recuerdos poco comunes, utensilios de edición limitada o empaques pensados para lucirse tanto en una estantería como en las redes sociales.

Así, el viaje deja de resumirse en una foto o un imán y se extiende en el tiempo a través de los sentidos. Cocinar con ingredientes traídos de otro país, usar un utensilio típico o conservar un envase de diseño se convierte en una forma cotidiana de seguir viajando.