Presenta:

Los pros y contras de colocar un sofá grande en un salón pequeño

Las alternativas recomendadas (y no recomendadas) por expertos en diseño interior.
Un sofá grande es un espacio pequeño es propicio cuando un individuo es el anfitrión y quiere recibir invitados. Foto: Zulufish
Un sofá grande es un espacio pequeño es propicio cuando un individuo es el anfitrión y quiere recibir invitados. Foto: Zulufish

La respuesta instintiva ante la pregunta si se puede colocar un sillón grande en un living o comedor pequeño es "no" porque ambos (sillón grande y salón pequeño) son incompatibles si lo que se busca es un lugar elegante y cómodo. ¿Pero es realmente así?

Según diseñadores la respuesta es "sí":

  • Cuando uno es anfitrión y lo que se busca es recibir invitados porque el sillón pequeño no está diseñado para varias personas, entonces sí o sí esta opción requiere un sofá grande.
  • Con sillones grandes que sean funcionales a los espacios pequeños.
  • Si se presta atención a los espacios libres. Dejar entre 35 y 45 cm entre el sofá y la mesa de centro para facilitar el movimiento y la accesibilidad. Si el espacio es aún más reducido  el espacio es reducido, basta con entre 45 y 60 cm.
  • Si se planifica bien el lugar para lograr un espacio equilibrado, por ejemplo agregando elementos "tranquilos" como texturas simples y asientos con accesorios minimalistas.  
  • Si se prueba la alternativa para hacer un área de conversación y una solución ideal es con dos sofás de dos plazas a medida, uno frente al otro. 
    Sofá en dos para crear un área de conversación.  Imagen: Arhaus
  • Sí con ciertos diseños modulares como por ejemplo con un sofá modular con cuatro piezas (dos sillones y dos otomanas) para combinarlos para crear un sofá grande.

Mientras que la respuesta es "no":

  • Porque en espacios pequeños y compactos la escala y la proporción los son todo.
  • Porque una alternativa posible de llevar a cabo implica reducir el tamaño del sofá y elegir lo vintage. Es lo que ocurre en muchas casas en pueblos y ciudades históricas, que tienen habitaciones pequeñas y decoran con piezas vintage o muebles ligeramente más pequeños. Esto les ayuda a lograr una mayor escala y así aprovechar el espacio reducido.