Perfume de lavanda y vainilla para ropa y ambiente: cómo hacerlo en casa
Hay aromas que abrazan, que te bajan las revoluciones, que te sacan el día de encima, y hay dos en especial que hacen ese trabajo mejor que nadie. La lavanda y la vainilla. Juntos, son un mimo sensorial que necesitás tener cerca. Podés hacer tu propio spray de almohada en casa, sin gastar un montón y con ese plus de satisfacción que da hacer las cosas con tus manos.
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Este spray no es solo un perfumito. Lo rociás sobre la almohada antes de dormir y, de a poco, ese aroma suave te envuelve. Así que si estás con el sueño medio esquivo, o simplemente querés dormir más lindo, esta receta es para vos.
¿Qué necesitás?
- 1 taza de agua destilada (o agua hervida y enfriada)
- 2 cucharadas de alcohol (puede ser etílico, de farmacia)
- 10 gotas de aceite esencial de lavanda
- 5 gotas de esencia de vainilla (o unas gotitas de extracto si no tenés esencia)
- Un frasco pulverizador de vidrio o plástico (mejor si es oscuro, así se conserva mejor el aroma)
Paso a paso:
- En el frasco pulverizador, mezclá el agua con el alcohol. Este último ayuda a que los aceites se mezclen bien y además hace que el aroma dure más sobre la tela.
- Agregá las gotas de lavanda y vainilla. Cerrá el frasco y agitá con ganas.
- Listo. Así de simple. Guardalo en un lugar fresco y agitá siempre antes de usar, para que los aromas se mezclen bien antes de cada rociada.
Un par de pulverizaciones sobre la almohada, las sábanas o incluso en el ambiente del cuarto antes de acostarte es suficiente. No necesitás empapar nada. Es también perfecto para antes de meditar o para calmar la ansiedad si estás muy cargada. Acompañalo con luces bajas y una playlist tranquila.

