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El pueblo en el oeste argentino que cambió para siempre por la dictadura

En medio del paisaje árido de San Juan, un pueblo abandonado conserva las huellas de un proyecto frustrado y el eco de las vidas que alguna vez intentaron habitarlo.

Para quienes disfrutan de descubrir lugares con pasado, Tucunuco en San Juan ofrece una experiencia distinta a la gran mayoría de pueblos del país. Este rincón silencioso, ubicado en el departamento de Jáchal, permite conocer una historia de sueños truncos, marcada por la esperanza, el abandono y la fuerza del paisaje.

Tucunuco es un pueblo fantasma. Así lo conocen quienes lo visitan y se sorprenden con sus ruinas y su atmósfera detenida en el tiempo. En 1975, durante el gobierno de Eloy Camus, se convocó a 16 familias para fundar una comunidad agrícola en este punto árido del mapa provincial.

Sin embargo, el golpe de Estado de 1976 interrumpió la asistencia estatal, y con ella se desmoronaron las posibilidades de sostener el proyecto. Las familias se vieron obligadas a marcharse, y el pueblo quedó vacío.

Tucunuco, el pueblo abandonado en San Juan.

Hoy, entre árboles secos, tierra agrietada y casas en ruinas, Tucunuco habla en silencio del esfuerzo de quienes alguna vez intentaron hacer allí su hogar. Las antiguas estructuras del ferrocarril y la calle de Las Palmeras, apenas marcada por troncos resecos, refuerzan el carácter fantasmal del lugar.

El contraste entre lo que fue y lo que quedó hace de Tucunuco un destino que impacta. Este pueblo, que representó una promesa de arraigo y progreso, se transformó con el tiempo en un testimonio silencioso de lo efímero de ciertos proyectos.

Cómo llegar a Tucunuco

El pueblo está situado sobre la Ruta Nacional 40, a unos 50 kilómetros de San José de Jáchal. Para llegar, solo hay que seguir hacia el norte por la RN 40 desde la localidad cabecera, en un tramo que atraviesa paisajes desérticos característicos del norte sanjuanino.