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El pueblo de las sierras de Córdoba que es ideal para escapar y perderse en su belleza

Rodeada por el imponente macizo de Los Gigantes y con vistas privilegiadas a las Altas Cumbres, Estancia Vieja ofrece senderos escondidos, aire puro y una calma serrana única.

Ubicada entre caminos de tierra y paisajes de ensueño, este pueblo cercano a Villa Carlos Paz se presenta como un refugio perfecto para quienes buscan desconectarse y reconectar con la naturaleza.

A solo cinco kilómetros del movimiento turístico de Villa Carlos Paz y a quince de la tradicional Cosquín, Estancia Vieja se deja descubrir como un remanso de paz en medio de las sierras de Córdoba. Pese a su cercanía con estas ciudades, mantiene intacta su esencia: aire puro, tranquilidad y una identidad serrana que se respira en cada rincón.

Estancia Vieja invita a perderse entre senderos ocultos y caminos rurales que atraviesan un paisaje imponente. Desde aquí es posible contemplar en su totalidad el cordón montañoso de las Altas Cumbres, un espectáculo natural que cautiva a cada visitante.

Uno de sus grandes guardianes es el macizo Los Gigantes, una enorme formación de roca caliza que asoma con tonos blancuzcos —y en invierno, completamente nevado—, convirtiéndose no solo en una postal inolvidable, sino también en uno de los centros de escalada y turismo de aventura más destacados del país.

Uno de los monumentos más importantes de este pueblo. Foto: Wikipedia.

Otro de los atractivos del pueblo es el monumento al Indio Bamba, que rinde homenaje a las raíces indígenas y a la historia profunda del lugar. Esta presencia simbólica refuerza el carácter místico y natural de Estancia Vieja, que invita a vivir una experiencia auténtica, lejos del ruido.

Un pueblo con alma propia

Aunque su tranquilidad lo define, Estancia Vieja no pasa desapercibido. Su cercanía con centros turísticos y su entorno privilegiado han generado una creciente demanda poblacional, sin perder por ello su espíritu sereno y su fuerte vínculo con la montaña.

Para los viajeros que buscan conocer la verdadera Córdoba, esa que se huele en el pasto mojado, que se escucha en el canto de los pájaros y se siente en la calma de un atardecer serrano, Estancia Vieja es una parada obligada.