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Cómo hacer una tarta de frutas frescas que parece de pastelería

Con frutas de estación y una crema pastelera casera, este postre es ideal para disfrutar sin culpas y repetir todo lo que querás.

Perfecta para cualquier ocasión, esta receta de tarta de frutas frescas es tan fácil de preparar como deliciosa, y lo mejor es que no necesitás ser un experto en la cocina para lograrla. Así que basta de excusas, porque hoy vas a aprender a hacer este postre riquísimo.

Aprendé a preparar este postre colorido y delicioso.

Comenzá por preparar la base. Podés usar una masa quebrada ya preparada o hacerla vos mismo mezclando 200 gramos de harina, 100 gramos de manteca fría, una pizca de sal y un chorrito de agua helada. Estirá la masa y colocala en un molde para tarta, pinchando la base con un tenedor para que no se hinche al hornear. Precocinala durante 10 minutos a 180°C.  

Mientras tanto, prepará la crema pastelera. En una olla, mezclá 500 ml de leche, 4 yemas de huevo, 100 gramos de azúcar y 50 gramos de maicena. Cocinalo a fuego medio sin dejar de revolver hasta que espese. Retirá del fuego y agregá una cucharadita de esencia de vainilla. Dejá que se enfríe un poco antes de volcarla sobre la base de la tarta.  

Ahora viene la parte más divertida, ¡decorar con frutas! Podés usar las que más te gusten, ya sean frutillas, kiwis, duraznos o las que querás. Cortalas en rodajas o cubos y distribuilas sobre la crema pastelera, creando un diseño colorido y atractivo.  

Con ingredientes simples y un resultado espectacular, esta receta es perfecta para principiantes.

Para terminar, podés agregar una capa de gelatina transparente sobre las frutas para darle un acabado brillante y protegerlas. Llevá la tarta a la heladera durante al menos una hora antes de servir. ¡Y listo!