Salud

Tres formas de reducir el consumo de sal sin que la comida pierda el sabor

Una nota imperdible para aquellos que no se miden al agarrar el salero, algunos tips para llenar de sabor tus platos.

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MDZ Estilo lunes, 17 de junio de 2024 · 16:21 hs
Tres formas de reducir el consumo de sal sin que la comida pierda el sabor
Tres tips para reducir el consumo de sal sin dejar de lado el sabor

El consumo excesivo de sal es un problema de salud que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque el sodio es un mineral esencial para el funcionamiento del cuerpo, su consumo elevado se relaciona directamente con distintos problemas de salud, como la hipertensión, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos consuman menos de 5 gramos de sal al día, pero la mayoría de las personas superan esta cantidad.

Disminuir la ingesta de sal tiene múltiples beneficios para la salud. La reducción del consumo de sodio ayuda a mantener una presión arterial saludable, lo que a su vez disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. Además, una dieta baja en sal puede mejorar la función renal y reducir la retención de líquidos, lo que puede ayudar a prevenir la hinchazón y otros problemas relacionados.

Reducir el consumo de sal puede parecer un desafío, especialmente porque muchos alimentos ultraprocesados contienen altos niveles de sodio. Sin embargo, es posible hacerlo sin sacrificar el sabor de nuestras comidas.

Algunos consejos para reemplazar la sal y reducir el consumo.

Tres consejos para disminuir la sal en tu dieta 

  • 1. Aprovechá las hierbas y especias

Una de las mejores maneras de reducir la sal es sustituirla por hierbas y especias frescas o secas. Albahaca, orégano, romero, tomillo, cúrcuma, jengibre, ajo y cebolla en polvo son solo algunas de las opciones que podés usar para darle sabor a tus comidas. Por ejemplo, en lugar de salar una pechuga de pollo, podés marinarla con ajo, jugo de limón, romero y un poco de pimienta negra. El resultado será una comida rica y saludable, sin necesidad de añadir sal.

  • 2. Optá por alimentos frescos y naturales

Los alimentos ultraprocesados suelen ser los mayores culpables del exceso de sal en nuestras dietas. Optar por alimentos frescos y naturales, como frutas, verduras, carnes magras, pescado y legumbres, te ayudará a reducir significativamente la ingesta de sodio. Estos alimentos no solo tienen menos sal, sino que también son más nutritivos.

Cuando cocines, tratá de preparar tus propios alimentos desde cero en lugar de recurrir a comidas preenvasadas. Por ejemplo, en lugar de comprar una sopa hecha, que suele tener altos niveles de sodio, podés hacer una sopa casera con ingredientes frescos y sin sal añadida.

  1. 3. Leé las etiquetas de los alimentos

Aprender a leer las etiquetas de los alimentos es crucial para controlar la ingesta de sal. Muchas veces, los productos que parecen saludables pueden contener grandes cantidades de sodio. Buscá productos con etiquetas que indiquen "bajo en sodio" o "sin sal añadida". Además, verifica la cantidad de sodio por porción y comparalo con la cantidad diaria recomendada.

Es importante ser consciente de que algunos alimentos pueden contener sodio de manera natural, como los lácteos y ciertos vegetales, pero estos niveles suelen ser mucho menores en comparación con los alimentos procesados.

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