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Cómo limpiar y mantener cada tipo de acabado de pintura en las paredes

Utilizar las técnicas incorrectas puede afectar a su atractivo y longevidad. Cuále sson los métodos de limpieza adecuados.

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MDZ Estilo sábado, 4 de mayo de 2024 · 09:10 hs
Cómo limpiar y mantener cada tipo de acabado de pintura en las paredes
Créditos de la imagen: Future, Emma Lee, Sally Denning, Annie Sloan y Crown Paint Foto: homesandgardens.com

El acabado de la pintura es la textura de la pintura después de que se seca (también la cantidad de luz que refleja en la pared) y pueden afectar la forma en que se percibe el color. Y saber cómo limpiar la pintura de las paredes es esencial para mantener los espacios vitales impecables y elegantes. Los distintos acabados de pintura requieren técnicas de limpieza adaptadas y materiales específicos, por lo que saber con qué tipo de pintura se está tratando es clave para preservar la integridad de la pintura. El objetivo es que con los siguientes consejos las paredes (y sus ideas de pintura) permanezcan limpias, brillantes y elegantes durante años. ¿Cómo limpiar y mantener todo tipo de acabado de pintura?

 Pintura con tonos marrón rojizo de Nutkin. Crédito de la imagen: Earthborn

Pintura mate: limpieza y mantenimiento

  1. Quitar el polvo con un cepillo suave o paño de microfibra (para así eliminar los restos sueltos).
  2. Luego humedece una esponja o un paño con un detergente suave mezclado con agua tibia y limpiar suavemente las paredes con movimientos circulares para así cubrir cada centímetro. También aplicar suavemente esta solución en las áreas con manchas o marcas.
  3. El siguiente paso es enjuagar las paredes con agua limpia para eliminar los restos de jabón y escurrir con cuidado el exceso de líquido para evitar saturar las paredes.
  4. Limpiar suavemente el exceso de agua y secar las paredes con un paño suave para evitar que se rayen.

¿Cómo se realiza el mantenimiento? Por las características de este color (que tienden a atrapar la suciedad), conviene quitar el polvo de las paredes con un paño suave o un plumero de microfibra para eliminar cualquier resto de suciedad suelta antes de que quede atrapada y justifique una limpieza más profunda.
Se puede utilizar la pintura sobrante para cubrir ligeramente las zonas donde se ha desprendido la pintura y al momento de pasar la brocha mezclar el acabado antiguo con el nuevo.

Pintura de látex o al agua: limpieza y mantenimiento

Créditos de la imagen: Paint & Paper Library.

La pintura al agua - también conocida como pintura acrílica o pintura plástica- se llama así porque se diluye con agua. La pintura de látex es una pintura acrílica diluida al agua que contiene resinas plásticas hechas de acrílicos y polivinilo. Tiene mayor poder cubritivo debido a que posee más pigmentos en su composición. Es una de las pinturas más usadas para cielos rasos y muros.
Si bien este tipo de pinturas están diseñadas para limpiarse con agua y jabón -  ya que el pigmento principal está suspendido en una solución de agua- , es esencial tener cuidado de no lavar la pared solo con agua, ya que esto puede potencialmente diluir la pintura:

  1. Para lograr el equilibrio adecuado, el mejor método echar en medio balde con agua unas gotas de detergente o unas cucharadas de vinagre, ya que esta solución proporcionará un poder de limpieza suave para eliminar la suciedad y la mugre de las paredes sin comprometer la integridad de la pintura.
  2. Hacerlo con una esponja suave para limpiar la suciedad y la mugre de las paredes.
  3. Escurrir bien la esponja antes de limpiar las paredes.
  4. Evitar hacerlo  con demasiada presión porque eso podría quitar la pintura sin darse cuenta
  5. Aquí también enjuagar la pared con un paño limpio y húmedo. Y por último ventilar el espacio y secar la pared con una toalla suave para evitar que las manchas de agua y las rayas socaven los esfuerzos de limpieza.

Mantenimiento. Quitar el polvo y aspirar las paredes para eliminar los residuos. Hacer esta limpieza con frecuencia evitará la acumulación de suciedad y así mantener la pintura fresca. También revisar con frecuencia si aparecen signos de desgaste y daños, como rayones, astillas o decoloración. Si eso ocurre entonces solucionarlo con retoques para evitar un mayor deterioro de la pintura.

Pintura al aceite: limpieza y mantenimiento

Créditos de la imagen: Crown Paint

Se trata de un tipo de pintura de secado lento que consiste de partículas de pigmentos en suspensión en un aceite secante. En la actualidad se usan para la decoración de casas porque su resistencia y colores luminosos las hacen apropiadas tanto para usos en interiores como en exteriores.

  1. El primer paso para la limpieza es preparar una solución limpiadora de agua tibia combinada con un desengrasante suave o un detergente suave y vinagre. Estos descompondrán eficazmente la grasa y la suciedad sin dañar la pintura.
  2. Utilizar una esponja o un paño suave para aplicar pequeñas cantidades de la solución a la pared.
  3. Tener cuidado en no frotar en exceso -sino que con un esfuerzo moderado- si se buscar eliminar la suciedad o las manchas rebeldes para evitar un posible daño en la pintura.
  4. Luego enjuagar la pared con un paño limpio y agua, trabajando en secciones para evitar rayas.
  5. Secar la pared y para acelerar el secado usar deshumidificadores o abrir las ventanas.

Mantenimiento: Al igual que con las pinturas a base de látex, limpiar las manchas inmediatamente secándolas -para este caso- con soluciones de limpieza apropiadas para pinturas a base de aceite. Prestar atención a las áreas propensas a la humedad, ya que la pintura a base de aceite puede ser más susceptible a dañarse aquí.

Pintura satinada: limpieza y mantenimiento

La pintura satinada es la recomendable para ambientes en los que las paredes son susceptibles al maltrato, como los cuartos infantiles, cocinas y baños (estos últimos, expuestos constantemente a la humedad). Es una pintura muy duradera y es un acabado de pintura fácil de limpiar, aunque, sin el método adecuado, la limpieza puede opacar el brillo satinado.

Créditos de la imagen: Annie Sloan.
  1. El primer paso es limpiar suavemente la pared con un paño de microfibra para eliminar el polvo, la suciedad o las telarañas de la superficie.
  2. Luego mezclar una pequeña cantidad de detergente suave o jabón para platos con agua tibia. Alternativamente, puede utilizar un limpiador multiuso suave.
  3. Sumergir un paño suave o una esponja en la solución limpiadora y escurrir el exceso de líquido. Con movimientos circulares, limpiar suavemente la superficie pintada.
  4. Tras limpiar la superficie enjuagar bien con agua limpia para eliminar cualquier residuo de jabón o restos de suciedad, comenzando desde arriba y avanzando hacia abajo para recoger las gotas y evitar rayas.
  5. Después de enjuagar usar un paño suave y seco para secar la superficie con palmaditas suaves. Evitar frotar fuerte para no  provocar rayas o marcas de agua en la pintura.

La pintura satinada es también una de las más fáciles de mantener. Resiste bien la limpieza regular, lo que la convierte en una opción ideal para áreas de mucho tráfico del hogar.

Pintura con brillo: limpieza y mantenimiento

La pintura brillante, o sus variantes, son más duraderas y fáciles de limpiar que otros acabados de pintura, lo que la hace ideal para áreas que tienen más desgaste, como cocinas y pasillos. Requiere un enfoque ligeramente diferente en comparación con otros acabados de pintura debido a su alto brillo y superficie lisa.

 Créditos de la imagen: Lucie Ayres y 22 Interiors. Fotografía de Noah Webb
  1. El primer paso es quitar el polvo de las paredes con un paño de microfibra o un cepillo suave para eliminar la suciedad de la superficie.
  2. Se puede usar un limpiador multiuso diluido según las instrucciones del fabricante o una pequeña cantidad de detergente suave o jabón para platos con agua tibia en un balde.
  3. Sumergir un paño suave o una esponja en la solución limpiadora y escurrir el exceso de líquido.
  4. Limpiar suavemente la superficie pintada con un movimiento circular, comenzando desde arriba y avanzando hacia abajo.
  5. Utilizar una mezcla de detergente suave y agua tibia para las manchas, aplicándola en las zonas afectadas con una esponja suave. No dañar las superficies semibrillantes.
  6. Enjuagar las paredes con agua limpia y secarlas con un paño suave para mantener su brillo.

Una limpieza regular con una esponja suave puede ser de gran ayuda para mantener la pintura brillante en su mejor aspecto. Esto eliminará el polvo y la suciedad de la superficie que pueden opacar el acabado brillante con el tiempo. / Mario Simonovich - Fuente: Homes & Gardens.

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