Paños de microfibra: cómo evitar los errores más comunes en su uso
Los paños de microfibra son perfectos para todo tipo de tareas domésticas, desde limpiar puertas de ducha hasta quitar el polvo de los televisores o monitores de computadora o celular. Pero no se los aprovechan en todo su potencial e incluso hay casos donde se los utiliza incorrectamente. Según los limpiadores profesionales, los paños de microfibra son excelentes para quitar el polvo y limpiar superficies como el vidrio (porque evitan las rayas) y también son excelentes para eliminar el polvo. Pero este elemento versátil de limpieza tiene algunos inconvenientes y se trata de tipos de usos que pueden reducir su eficacia:
1. No limpiar con regularidad
Los paños de microfibra atrapan la suciedad, la grasa y las bacterias. Pero también hace falta limpiarlos a estos trapos. Porque no limpiarlo con frecuencia implica que la suciedad (que logra tras su uso) pueda acumularse y hacerlos menos efectivos. E inclusive las bacterias pueden comenzar a crecer en ellos y propagarse por la casa cuando se usa. Hay que limpiarlos, entonces.
2. Suavizarlo con vinagre
¿Qué significa esto? que al momento de limpiar un paño de microfibra, hacerlo con vinagre y luego agregarlo al ciclo de enjuague logrará suavizar las telas de forma natural sin dejar ningún residuo extraño. Y, de paso, esto resulta económico. Si no se procede así se corre el riesgo de que los mismos residuos que limpia el paño de microfibra queden en las superficies que estaba limpiando.
3. No lavar el paño con agua muy caliente
Si se procede a hacerlo en el lavarropas existe el riesgo de que el calor elevado pueda derretir o fusionar las fibras de la tela. Para estos casos separar los paños de las toallas o de cualquier prenda de algodón para evitar la transferencia de pelusa y usar agua fría o tibia en un ciclo suave. "Pero jamás con agua caliente", advierte Angela Rubin (Hellamaid). Y después del lavado esta experta en limpieza aconseja sacudirlos para eliminar el exceso de agua y secarlos al aire libre colgándolos, o bien directamente colocándolos sobre una superficie limpia.
4. Lavarlos antes de su primer uso
Es porque la mayoría de los paños de microfibra se tratan con productos químicos o recubrimientos durante el proceso de fabricación que pueden afectar su capacidad para absorber líquidos y atraer polvo. Por lo tanto se aconseja lavar el nuevo paño de microfibra antes de usarlo por primera vez. ¿Con qué? Simplemente con un poco de detergente suave y agua fría, para luego dejarlo que se seque (al aire) por completo.
5. Paños separados para distintas zonas
Usar el mismo paño de microfibra para limpiar diferentes áreas de la casa puede propagar más gérmenes. Para evitar esto Vera Peterson (Molly Maid) sugiere utilizar un paño para las superficies de la cocina, otro para las superficies del baño y otro para quitar el polvo. De esta manera se evita usar el mismo paño en diferentes áreas y se evita, también, propagar gérmenes. Otro método es utilizar paños codificados por colores para mantenerlos separados.

