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Prepara el mejor caramelo con esta receta sencilla para hacer en casa

Desde su nacimiento hasta su expansión global, el caramelo se ha ganado un lugar en cada cultura. ¿Te atreves a hacer tu propio caramelo casero? Aquí te contamos cómo.

Hoy, 4 de noviembre, los amantes del dulce alrededor del mundo festejan el Día Mundial del Caramelo, un homenaje a ese pequeño y azucarado bocado que se ha convertido en uno de los favoritos a nivel global. Su historia, como no muchos saben, se remonta a siglos atrás, cuando el caramelo no era precisamente accesible para todos. En sus inicios, este deleite de azúcar era un lujo reservado solo para la nobleza.

En sus principios, el caramelo era sólo para los nobles. (Foto: Shutterstock)

El caramelo nació como una medicina en el siglo XIV, pero su evolución arrancó en Venecia, donde se empezaron a fabricar los primeros caramelos sofisticados, a base de azúcar en estado líquido. Pero no fue hasta el siglo XIX, con los avances en tecnología y la llegada de la remolacha azucarera, que este alimento se convirtió en una delicia al alcance de todos.

¿Quién no ha probado caramelo? (Foto: Shutterstock)

De hecho, fue en 1847 cuando la prensa de caramelos hizo posible la producción en distintas formas y tamaños, marcando el inicio de la producción industrial, que luego despegó en Estados Unidos. Fue así como esta tradición dulce conquistó al mundo, adaptándose en sabores, colores y texturas, limitados solo por la imaginación de sus creadores.

¿Te animas a hacerlo en casa? Con solo cuatro ingredientes y 15 minutos, puedes crear el tuyo. Para ello, necesitas azúcar, agua y un toque de limón. Aquí va la receta:

Anímate a hacer tu propio caramelo, súper sencillo. (Foto: Shutterstock)
  1. Junta en un recipiente apto para el fuego el azúcar, agua y el jugo de limón. Calienta sin remover.
  2. Cuando empiece a tomar color, espera hasta obtener el tono deseado.
  3. Finalmente, agrega más agua hirviendo para darle consistencia y enfría fuera del fuego.

La clave está en no tocarlo al inicio, y en saber cuándo dejarlo al fuego para un tono más oscuro, perfecto para coronar tus postres o simplemente para un bocadito dulce.