Este es el pueblo de Valencia que no puedes dejar de visitar: conoce las mejores cascadas
España tiene una geografía impresionante con paisajes de ensueño en cada uno de sus rincones. Desde las grandes ciudades hasta las playas de la costa mediterránea y las montañas del norte, todo el país está atravesado por naturaleza que atrae turistas de todo el mundo a lo largo del año.
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Este es el caso de Bolbaite, un pequeño pueblo de la provincia de Valencia, en la Comunidad Valenciana que cuenta con apenas 1356 habitantes y combina naturaleza con arquitectura medieval muy interesante. La poca población y la baja afluencia de turistas hacen que sea un lugar especial para quienes buscan desconectarse de la ciudad y relajarse.
Bolbaite, el pueblo de Valencia con las mejores cascadas
Bolbaite está ubicado en la comarca del canal de Navarrés, no tan cerca de la costa del mar Mediterráneo, como los clásicos lugares atractivos de la Comunidad Valenciana, entre los que destaca Peñíscola.
En Bolbaite destacan las cuevas y los ríos, como el Sellent. Lo más impactante son sus cascadas y las pozas de agua cristalina, como la Gorgo Caracol. Luego de llegar a esa poza, se puede caminar a través de un puente y apreciar la cascada Salto de Chella, que tiene una altura de 25 metros y un mirador.
Quizá lo más interesante de esa zona acuática son cuevas submarinas con una gran fauna y flora, que se pueden apreciar haciendo buceo y son de lo más buscado por los turistas que se acercan hasta este pueblo valenciano.
Por otro lado, en la cima de la montaña, Bolbaite cuenta con un castillo que data del Siglo XIII y fue construido sobre las bases de una antigua fortaleza islámica. En el barrio del castillo hay un lavadero y la iglesia, además de distintos comercios. Esta región de Valencia también cuenta con la Casa de la Villa, el ayuntamiento donde antiguamente funcionaba un colegio.
A Bolbaite se puede llegar desde la ciudad de Valencia o desde Cullera. En ambos casos se tiene un recorrido de aproximadamente una hora a través de la A-7. Además de disfrutar de los paisajes naturales, se puede degustar una paella negra o una olla con pelotas, platos típicos de la región valenciana.

