Presenta:

La perla de Buenos Aires que esconde una laguna, una isla y vistas panorámicas

Este destino natural sorprende a quienes buscan pasar unos días de tranquilidad rodeados de naturaleza. Se encuentra a poco más de cinco horas en auto de CABA.

En Buenos Aires, a menos de 600 kilómetros del Obelisco, se encuentra una de las joyas más maravillosas de la provincia. El destino esconde tesoros naturales que sorprenden, una inmensa laguna, una isla mágica y vistas panorámicas que dejan sin palabras.

Puan es un oasis de tranquilidad que permite relajarse rodeado de naturaleza y dejar de lado la rutina y los ruidos incómodos de la ciudad. Allí un fenómeno natural sorprende a los visitantes, el reflejo del sol que se puede ver durante todo el día sobre la inmensa laguna que dio origen a su nombre: “Epu-Antú”; que en lengua mapuche significa “Dos Soles”.

En la laguna se refleja el sol mañana y tarde

Este gran espejo de agua ocupa unas 700 hectáreas y forma parte del balneario municipal, allí uno puede encontrar espacios para hacer pic-nic y acampar. Su leve y manso oleaje permite la práctica de diferentes deportes acuáticos, el espejo de agua tiene un gran valor local por la pesca del pejerrey y por oficiar como sede de diferentes eventos relevantes a nivel nacional. 

La extensa laguna cuenta con una isla mágica

En el centro de esta laguna se ubica una mágica isla. Este islote es el hogar de más de cien especies de flora autóctona y fue declarada reserva natural y cultural de usos múltiples; en el lugar se pueden realizar visitas guiadas inclusiva a la casa de Rómulo Franco, primera autoridad del partido en el año 1886.

Además, quienes visiten Puan pueden conocer el Mirador Millenium, desde el cual se pueden disfrutar vistas icónicas de la laguna, el balneario y la localidad. Una de las actividades más recomendadas es la caminata por senderos demarcados que incluyen interpretación de la flora y fauna dominante.

Fue inaugurado en 2010 y ubicado sobre un cerro adyacente a la laguna de Puan, su plataforma superior permite acceder a increíbles vistas panorámicas de la ciudad y sus alrededores. Su diseño, inspirado en los pozos romanos, se destaca por las dos rampas inclusivas de acceso helicoidales.

El mirador tiene un diseño inspirado en las construcciones romanas