Planta lápiz: cómo cuidar la suculenta ideal para decorar en simples pasos
A la hora de decorar espacios interiores, es fundamental cambiar tus espacios con diversas planta s. Para quienes no tienen mucha experiencia, los cactus y las suculentas siempre son una buena opción. Este es el caso de la planta lápiz, cuyo nombre científico es Euphorbia tirucalli, ideal para poner en un salón y tener los ambientes bonitos.
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Es tendencia en las redes sociales en este año y se caracteriza por su parecido con un árbol y sus ramas, pero sin hojas y en tamaño mini. Muchos la llaman "árbol de dedos".
Cómo cuidar la planta lápiz, una suculenta ideal para tu hogar
Ubicación: la suculenta lápiz necesita mucha luz solar directa para crecer adecuadamente. Colócala en un lugar donde reciba al menos 6 horas de luz solar al día, y si es posible ubícala cerca de una ventana soleada.
Temperatura: esta planta prefiere temperaturas cálidas y no tolera bien el frío extremo. Intenta mantenerla en un entorno con una temperatura entre 20°C y 30°C y evita exponerla a corrientes de aire frío.
Riego: es resistente a la sequía y almacena agua en sus tallos, por lo tanto, es importante no regarla en exceso para evitar pudriciones. Permite que la tierra se seque completamente entre riegos y luego otórgale agua de manera moderada. Por lo general, un riego cada 1 o 2 semanas es suficiente, aunque esto puede variar según las condiciones ambientales.
Suelo: ya sea que la coloques en el suelo o en una maceta, utiliza un terreno bien drenado para suculentas o cactus. Puedes mezclar tierra para macetas con arena gruesa para mejorar el drenaje y evitar que se formen charcos.
Fertilización: las suculentas lápiz no necesitan mucha fertilización. Puedes aplicar un producto balanceado diluido una vez al mes durante la temporada de crecimiento (primavera y verano).
Poda: si deseas mantener la forma de tu planta, puedes podarla y darle el tamaño que quieras. Utiliza guantes y asegúrate de limpiar bien cualquier residuo de látex, sustancia que desprende la propia planta, después de podarla.
Protección: el látex de la planta puede ser irritante para la piel y los ojos. Al manipular esta suculenta, usa guantes protectores y evita el contacto con la savia. Además, intenta mantenerla fuera del alcance de las mascotas y los niños ya que su ingestión puede ser tóxica.

