Cómo son las dos playas de Chile y Brasil que fueron nombradas Reserva Mundial del Surf
En el mundo hay incontable cantidad de playas con inmensas olas que permiten practicar uno de los deportes que más ha crecido en los últimos tiempos: surf. Sin embargo, solo 12 de ellas son consideradas Reservas Mundiales de Surf, templos naturales que buscan proteger el destino donde se practica esta apasionante disciplina.
Este programa de conservación fue lanzado en 2009 por la organización Save The Waves Coalition. A través del mismo se identifica, designa y consagra las olas internacionales de surf, zonas para este deporte y ambientes circundantes. Para elegir cuáles son estas playas se considera: la calidad y consistencia de las olas, las características ambientales de la ubicación, su papel en la cultura e historia del surf, el apoyo y participación de la comunidad y si es una protección prioritaria.
Teniendo en cuenta esos puntos anteriormente mencionados es que se nombra a las playas de Punta de Lobos, Chile, y a Guarda do Embau, Brasil, como Reservas Mundiales de Surf.
Punta de Lobos, Chile
Con olas desde uno hasta 10 metros, Punta de Lobos es uno de los pointbreaks de izquierda (característica que la destaca en el mundo del surf) más icónicos del mundo y una de las olas más conocidas de Chile. En este lugar se desarrolla el concurso Big Wave World Tour, El Ceremonial, cuando el oleaje es lo suficientemente grande.
Punta de Lobos es el eje de la cultura del surf en Chile, donde muchos de los mejores surfistas del país perfeccionaron sus habilidades. Además, es el hogar histórico de generaciones de pescadores artesanales que cosechan a mano algas marinas, mariscos y especies de peces locales.
Este destino posee increíbles recursos marinos y terrestres. El afloramiento de la corriente de Humboldt trae agua fría rica en nutrientes a la zona, lo que atrae a una variedad de especies como ballenas francas australes, rorcuales comunes, cachalotes australes, orcas, leones marinos comunes, tortugas marinas, pingüinos de Humboldt y de Magallanes, ostreros, cormoranes, gaviotas, pelícanos y piqueros.
Guarda do Embau, Brasil
Durante generaciones, Guarda do Embaú, ubicado en Santa Catarina, fue solo un pequeño y tranquilo pueblo de pescadores y agricultores. Sin embargo, durante la década de 1970 los surfistas descubrieron las olas épicas y ahora es reconocido internacionalmente como uno de los mejores lugares para surfear en Brasil.
Esta playa, que ofrece olas de calidad que rompen todo el año, está situada junto al Parque Estatal Serra do Tabuleiro, el área de conservación más grande del estado de Santa Catarina. Allí se forma un entorno natural que incluye el río Madre, un sistema de estuarios intacto y un sistema de dunas de arena.
Es la combinación de olas de clase mundial en un entorno costero prístino lo que ha incentivado el crecimiento de una comunidad de surf vibrante y con mentalidad conservacionista. Es la influencia de la comunidad local y el legado de la leyenda surfera brasileña y local de Guarda do Embaú, Ricardo Dos Santos, lo que han permitido que esta playa esté en la lista de las 12 Reservas Mundiales del Surf.

