La playa brasileña que está a pocas horas de Florianópolis y en marzo es un paraíso sin multitudes
La playa se ubica a solo 90 kilómetros de Florianópolis en Brasil, ofrece aguas tranquilas y un pueblo bohemio para disfrutar en marzo.
Praia do Rosa en Brasil se consolida como la playa ideal para visitar en marzo. Foto: Archivo
Cuando la temporada alta termina y las playas más conocidas de Brasil se vacían, hay un destino cerca de Florianópolis que vive su mejor momento. Se llama Praia do Rosa, está en el estado de Santa Catarina y en marzo combina una playa con agua cálida, menos turistas y precios más accesibles que en enero o febrero.
Dónde queda y cómo llegar
Praia do Rosa está ubicada a unos 90 kilómetros al sur de Florianópolis, en el municipio de Imbituba. Desde el aeropuerto de Florianópolis el trayecto en auto o transfer lleva aproximadamente una hora y media. Los argentinos que viajan desde Buenos Aires llegan con escala en San Pablo o directo a Florianópolis, que tiene vuelos regulares desde Argentina.
Te puede interesar
Tres flores para plantar en marzo y llenar el jardín de color en otoño
Por qué es mejor ir en marzo
La temporada alta en el sur de Brasil se concentra en diciembre y enero. Para fines de febrero y todo marzo, la temperatura del agua sigue siendo ideal, el clima acompaña con días soleados y la playa recupera esa calma que la masificación del verano le quita. Los precios de posadas y restaurantes bajan considerablemente y conseguir lugar en los mejores alojamientos deja de ser un problema.
Por qué elegir esta playa
Praia do Rosa no es una playa urbana ni de infraestructura turística masiva. Es una bahía protegida rodeada de vegetación nativa, con olas que la convirtieron en uno de los destinos de surf más respetados de Brasil y aguas tranquilas en sectores ideales para nadar y hacer snorkel. El pueblo que la rodea tiene ese ritmo lento y bohemio que cada vez es más difícil de encontrar en destinos costeros populares.
Praia do Rosa es especialmente popular entre argentinos que buscan una alternativa más tranquila a Florianópolis o Búzios. En marzo, con el verano brasileño todavía activo pero sin la saturación de enero, se convierte en uno de los destinos más recomendados por quienes ya la conocen y vuelven año tras año.


