Las joyas ocultas de Río de Janeiro que pocos argentinos conocen y sorprenden
Río de Janeiro, la “Cidade Maravilhosa” de Brasil, es la ciudad más visitada por los argentinos que viajan a ese país cada año. Las playas y recodos de Copacabana, Ipanema, Leblón, el Corcovado, el Pan de Azúcar y el Jardín Botánico son los atractivos icónicos; sin embargo, existen otras joyas ocultas sorprendentes fuera del circuito turístico clásico.
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Atractivos poco conocidos de Río de Janeiro
Parque Claudio Coutinho
Aquellos que visitan el popular Pan de Azúcar pueden sumar una nueva parada en su recorrido. A un costado del acceso al “bondinho” (teleférico) se encuentra el paseo Claudio Coutinho, un circuito de acceso gratuito con vistas maravillosas ubicado entre Praia Vermelha y el morro de Urca.
Este es el punto de encuentro de los cariocas y visitantes acuden para hacer deporte y contemplar la hermosa bahía circundante. Al bajar, vale la pena el recorrido peatonal por el barrio de Urca, con la mejor vista hacia el centro de la ciudad, la playa de Botafogo y, a lo lejos, el Cristo Redentor.
La “mureta” (una baranda de piedra) de Urca es ideal para contemplar el atardecer, mientras se toma y pica algo comprado en los bares cercanos.
Playa de Camboínhas (Niteroi)
Unidos por un puente de 13 kilómetros, los municipios de Rio de Janeiro y Niteroi cuentan con un servicio de barcos-taxi que cruzan la Bahía de Guanabara varias veces por día.
El paseo en barco es interesante y dura unos 20 minutos; el mismo se toma en la Plaza XV (en la zona portuaria de Rio) destino a Charitas (en Niteroi), donde a una distancia de 15 minutos en taxi está Camboinhas, una extensión enorme de playa oceánica, con bares para todos los gustos, una fabulosa vista de la zona sur de Río de Janeiro y la posibilidad de sentarse a comer y beber en una mesita en la arena, sobre la línea del mar, sin las multitudes de las playas tradicionales de Río.
Grumari
Grumari fue elegida una de las 50 mejores playas del mundo para visitar durante las vacaciones de verano por Big 7 Travel, portal especializado en turismo y gastronomía. Es la única playa brasileña que forma parte de esta clasificación, y el sitio afirma que, aunque Ipanema y Copacabana son las más famosas, quienes realmente conocen Río de Janeiro van a Grumari.
Situada en una zona de preservación medioambiental, a unos 50 kilómetros del centro de la ciudad, la playa llama la atención por la naturaleza que la rodea, sus arenas finas y doradas y sus aguas verde esmeralda. Con aproximadamente 2,5 kilómetros de longitud, este es el punto de encuentro de surfistas y aficionados a ese deporte por sus enormes olas.
Mirante do Sacopã
El Mirador Sacopã, en la Lagoa Rodrigo de Freitas, zona sur de Rio de Janeiro, es ideal para disfrutar de la naturaleza. Al pie del sendero se pueden hacer actividades como arborismo, tirolesa y rapel, pero quienes siguen la caminata encontrarán un museo de esculturas a cielo abierto y, al final del sendero, una estupenda vista a la laguna.
Este sendero fue en el siglo XVIII una de las pocas vías de acceso a Copacabana, en aquella época una playa con muy pocos residentes.
Zona norte
La zona sur de Río de Janeiro es la postal más conocida y visitada de la ciudad. Sin embargo, la zona norte posee lugares históricos, divertidos y seguros, y se accede a través del Metro, que enlaza a toda la ciudad.
Además de conocer el estadio Maracaná, se puede hacer una ronda de bares, con shows de samba incluidos, en lugares agradables como el resto-bar temático Baródromo, un juego de palabras como homenaje a la fecha más feliz del calendario festivo carioca, el carnaval.
Museos con entrada gratuita
Pocos turistas saben que los días martes todos los museos de la ciudad tienen entrada libre. En la zona portuaria, están el Museo del Mañana y el Museo de Arte de Río (MAR), una fiesta para los sentidos y el intelecto.
Como el tránsito puede ser un poco pesado por la tarde, después de las 16:30, mejor optar por el VLT si no se está alojado en la zona. Y quienes sí estén por Copacabana pueden aprovechar y cerrar el día en el Forte de Copacabana, también con entrada libre los martes, para ver el atardecer tomando algo en el café que funciona a la orilla del mar.
Real Gabinete Portugués de Lectura
Con el mayor acervo de libros antiguos en portugués fuera de Portugal, esta es considerada una de las bibliotecas más importantes de Brasil. Fundada por un grupo de inmigrantes portugueses en 1837, alberga más de 350.000 ejemplares, entre ellos la primera edición de la epopeya de Camões, Os Lusiadas, obra fundamental de la literatura portuguesa.
El edificio es deslumbrante, de estilo neomanuelino y fue diseñado por el arquitecto Rafael da Silva e Castro. Se ubica en el centro de la ciudad, pero es fácil llegar en el VLT (el tren de superficie que recorre varios puntos turísticos de la ciudad), parando en las estaciones Candelaria o Tiradentes, según la línea que se tome.

