Meghan Markle y el príncipe Harry furiosos por su parodia en South Park
Al príncipe Harry y a Meghan Markle no les ha gustado en absoluto la caricatura que los creadores de la serie South Park han realizado sobre ellos. A pesar de esto, parece ser que los duques de Sussex no van a tomar ningún tipo de medida legal y van a dejar pasar por alto la desagradable parodia que han hecho sobre ellos.
¿En qué consiste la parodia de Meghan Markle y el príncipe Harry?
En uno de los episodios especiales de la serie South Park, sus creadores decidieron hacer una parodia sobre los duques de Sussex y dibujaron una caricatura de los mismos en los que se los muestra de gira por varios países con pancartas en las que se puede leer el lema "gira de privacidad mundial".
Un portavoz de la pareja ha dicho que las especulaciones sobre una denuncia ante los tribunales por esta parodia son "infundadas y aburridas". Al parecer, los duques de Sussex entienden como "normal" que ellos mismos hayan sido material de sátira. Sobre todo en una serie animada donde han salido "mal parados" centenares de personajes famosos de todo el mundo. Sin embargo, no estarían para nada contentos con la imagen que han mostrado de ellos.
En la caricatura del príncipe Harry y Meghan Markle, South Park se centra en algo duramente criticado por la prensa británica. Esto tiene que ver con que a ambos se los considera hipócritas por exigir privacidad mientras hablan públicamente sobre su vida privada.
Uno de los personajes que comparte la evolución de la pareja durante el episodio se refiere a ellos como "príncipe tonto y su esposa estúpida".
¿Repercusiones legales?
Más allá de la evolución legal que pueda tener esta parodia de la serie South Park, los duques de Sussex se han mostrado muy molestos al verse caricaturizados porque los muestran de una manera muy grotesca y vulgar.
A pesar de todo, parece ser que la productora de la serie puede estar más que tranquila al respecto, ya que están muy acostumbrados a este tipo de sátiras. No es la primera vez que algún famoso se muestra enfadado por este polémico dibujo animado. Además, si el príncipe Harry y Meghan Markle deciden llevar la broma a tribunales, sería bastante complicado de justificar.

