En el vino, si te gusta pagar de más es porque querés
Hablar de precios en la Argentina es agotador. O por lo menos repetitivo. Y aunque estamos en enero recién, ya el tema nos cansa. Se trata de un tópico que "nos tiene finitos".
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Es muy probable que por el mismo valor hoy tengas un par de zapatillas, un alquiler de un monoambiente y una botella de vino... Cosas que pasan en la tierra de los campeones del mundo mundial.
Específicamente en el mundo del vino, este tema de los valores es aún más caótico. Además del desbarajuste de precios reinante, se suman aspectos extremadamente subjetivos que dependen de la voluntad del comprador.
Para decirlo en criollo, si querés creer algunas cosas y pagar por ellas, yo no me voy a meter con tus creencias.
La cartera y el bolsillo
Como somos la tierra de los campeones del mundo mundial, en el tema vinos también hay cosas que difícilmente se repitan en otros lugares del mundo. Para ser específicos y ya que hablamos del mundial, en Francia es casi imposible probar y disfrutar un vino de 2 euros sin echarle jugo o soda. Son realmente muy difíciles los bien baratos.
Aquí por $500 pesos y monedas tenés un vino súper digno. Y se puede tomar solo. Claro que se puede tomar especímenes geniales por precios más caros, pero en la base ya arrancás con gran calidad.
Quizá pueda decir, sin temor a equivocarme, que en términos de calidad, consistencia, permanencia en el mercado y desarrollo de marca, hoy hasta 10 mil pesos esté bien justificado. Lo que sigue ahí, entra en el terreno de lo discutible y explicable de mil formas.
Pero pensá en la cantidad que tenés que probar y disfrutar para pasar por todas la alternativas que hay en ese rango amplísimo de precios.
A mi no me digan nada
Si un vino cuesta determinado precio porque tiene cien puntos de un tipo que prueba muchos vinos en el mundo y por eso vale lo que vale; es cuestión tuya si crees que el paladar del tipo es palabra santa.
Si una marca de vinos la repite todo el mundo como lorito y a vos te da curiosidad y querés romper el chanchito, es cosa tuya.
Si ese es el vino de tu músico favorito o el futbolista más importante, y vos crees que está todos los días probando la barrica y pensando su obra maestra para que la degusten sus seguidores, es todo cuestión tuya.
Si la hizo ese enólogo o bodega, que nunca te falla, y que nunca te deja a gamba, también es cosa tuya. A mi me resulta difícil creer en la perfección.
Por eso, a mi no me digan nada. Yo ya te avise que a partir de ciertos precios, vos te zambullís en ese mar de subjetividades para pagar lo que sea. Y al final con tu plata vos haces lo querés. A mi eso no me incumbe.


