Los mejores toques decorativos que Juliana Awada llegó a darle a la Quinta de Olivos
Si algo distingue siempre a Juliana Awada es su buen gusto para vestirse, con un estilo delicado y moderno que la hace lucir más fresca y natural. La esposa de Mauricio Macri no tiene solo un gran ojo para la ropa sino también para la decoración y en sus cuatros años como primera dama cambió algunos detalles de la Quinta de Olivos.
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Desde que Mauricio Macri comenzó su carrera política como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Juliana Awada tuvo mayor exposición la cual aumentó cuando su esposo fue elegido Presidente de Argentina en 2015. Además su vida cambió porque tuvo que abandonar el departamento en Palermo y comenzar una nueva vida en la Quinta de Olivos junto a sus hijas Valentina y Antonia.
"Desde el primer día, convertí la Quinta en nuestro hogar. Me llevo los mejores recuerdos y mucho aprendizaje", sostuvo durante una entrevista con la revista Hola en 2019. Para Juliana Awada nunca fue un problema la mudanza porque lo importante para ella era que toda la familia "esté unida" y esto implicó acompañar a Mauricio Macri en sus nuevas funciones.
Cuando llegó a Olivos decidió darle un toque personal y remodelar zonas que estaban viejas las cuales quedarán para todas sus sucesoras. Durante las primeras semanas se encargó de supervisar todos estos cambios, los cuales incluyeron cambiar la fachada que antes era rojiza y ahora blanca.
Con la ayuda del INTA y ProHuerta, armó una huerta de verduras y frutas para abastecer la cocina y ofrecer a sus invitados comida orgánica y saludable. Cabe destacar que Juliana Awada es fanática de las huertas, incluso tiene una en su country Cumelén ubicado en Villa La Angostura, Neuquén, y publica en Instagram todas las recetas que hace con estos productos.
En cuanto al interior de la Quinta de Olivos se destacó por haber cambiado las cortinas que estaban sucias y rotas, las lámparas que eran muy vintage y quitó las alfombras. Todos los ambientes fueron pintados con colores claros para iluminar los espacios, pero los detalles fueron en color negro para darle un toque más moderno.
Juliana Awada abrió las puertas de la Quinta antes de irse y una de las habitaciones que mostró es la que fue su escritorio. Para ella lo más importantes fue la iluminación y se destacan dos cuadros en la pared, un escritorio negro con sillas blancas, una alfombra y un ramo de flores rojas para darle un toque de color.
"Más allá de que sea nuestra casa durante cuatro años, es la casa de todos y tiene que verse bien, hay que cuidarla", explicó en ese entonces. La cocina fue remodelada por completo con nuevos muebles, cerámica y una mesa negra con sillas modernas de ratán junto a una lámpara que cuelga en el centro.
"Uno de los mejores consejos que me dio Michelle (Obama) es que no me olvidara nunca de que nosotras somos el sostén emocional de nuestros maridos y nuestros hijos, y que en tanto y en cuanto nosotras estamos bien, nuestros hijos van a vivir esta experiencia con la mayor naturalidad posible", finalizó Juliana Awada.
¿Qué te parece el toque que Juliana Awada le dio a la Quinta de Olivos?