Cuál es la diferencia entre el vino patero y el tradicional
El vino se produjo por primera vez durante el Neolítico, en la región que hoy ocupan Irak e Irán, y la evidencia más antigua de la producción y consumo data del año 5400 a. C. Hoy es una de las bebidas más populares del mundo, principalmente entre los jóvenes adultos y adultos, y existen distintas variedades como el vino patero.
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Todo surge de la vid, también conocida como parra, que tiene un fruto llamado uva, la cual se utiliza para hacer el vino. Existen numerosos viñedos alrededor del mundo donde se cosechan estos árboles y se produce el vino, siendo los más populares Italia, Francia, España, Estados Unidos y Argentina.
¿Cómo se fabrica el vino?
El primer paso es la vendimia, o recolección de la uva, que resulta ser un proceso delicado ya que tiene que pasar el menor tiempo posible desde su recolección hasta su elaboración. Luego se hace el prensado (o aplastado), que décadas atrás se hacía pisando las uvas y ahora existen prensas neumáticas herméticamente cerradas para hacerlo.
La fermentación es la parte principal del proceso de la elaboración del vino y tiene cuatro fases: fase de demora, crecimiento exponencial, fase estacionaria y fase declinante. Uno de los métodos más conocidos es el la denominado maceración carbónica para los vinos comunes y solo los espumosos tienen doble fermentación.
El cuarto paso es la maduración y por último el embotellado, uno de los pasos más nuevos en la fabricación de vino, ya que comenzó a ser posible al elaborarse vidrios más robustos y asequibles. Un elemento importante es la encapsulación y se pueden utilizar tapones de materiales naturales como el corcho, semisintéticos, sintéticos y cápsulas metálicas.
¿Qué es el vino patero y por qué es considerado artesanal?
El vino patero tiene varias características que lo diferencian del resto como su sabor dulce e intenso, por lo general es rosado y, además, tiene un alto contenido en alcohol. Las uvas que se utilizan para su fabricación son maduras y no tienen aditivos ni conservantes.
Es considerado artesanal porque su fermentación se realiza con su hollejo, es decir la piel delgada que cubre la uva. Para lograr esto se debe retirar los vástagos de los racimos de manera manual, motivo por el que se considera al vino patero como artesanal.
"Al igual que otros vinos dulces, el patero es un excelente complemento de postres, preparaciones con frutas y quesos. En Argentina, muchos habitantes poseen la tradición de beberlo cuando comen asados, empanadas o guisos", indican desde el sitio Vinscent Wines.
Y agregan: "En el año 2002, el Instituto Nacional de Vitivinicultura de Argentina catalogó al patero como un 'vino casero', categoría que incluye ejemplares cuyo volumen de producción no supere los 4.000 litros anuales".
A tí, ¿Cuál es el vino que más te gusta?

