La maldición detrás de la tiara que casi usó la reina Isabel II
La tiara maldita reúne varios desenlaces trágicos de las mujeres royal que la usaron. Es conocida como la tiara de Hojas de Fresa y proviene de la Casa de Hesse. La reina Isabel II casi la usó el día de su boda ¿hubiera ocurrido una tragedia?
La tiara de Hojas de Fresa que la reina Isabel II casi usó para casarse: las historias fatales vinculadas a la joya
Originalmente diseñada por el príncipe Alberto como regalo de bodas para su segunda hija Alicia, la tiara de Hojas de Fresa perteneció a las casas Rin y de Hesse entre los años 1806 y 1918.
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Alicia contrajo matrimonio con Luis de Hesse y allí se quedó por años. La maldición comienza pronto, antes siquiera de que el príncipe Alberto vea realizada su imagen de ensueño: su segunda niña entrando a la iglesia con la tiara que le había regalado ya que murió poco antes de la boda.
El día de la boda Alicia decidió no usarla. Lo hizo recién después, para presentarse como la gran duquesa de Hesse, una vez casada.
Y bastó para que la tragedia la persiguiera: su hijo murió de hemofilia a los dos años, y en 1878, murió ella a los 35 años de difteria porque su otro hijo la contagió.
Una joya maldita en la realeza
La tiara fue heredada por la primera esposa de Ernest, el único hijo que vivió de esa unión entre Alicia y Luis de Hesse. Se casó con Victoria Melita de Sajonia-Coburgo y Gotha. Tuvo un matrimonio infeliz que terminó en divorcio y grandes disgustos. Su única hija murió de tifoidea y su único hijo nació sin vida.
Entonces, la segunda esposa de Ernest heredó nuevamente la tiara. Era la princesa Eleonor de Solms-Hohensolms. Durante esos años la dinastía fue abolida y así fue como la joya le fue dada a su nuera, la princesa Cecile de Grecia y Dinamarca, la hermana del conocido Felipe de Edimburgo.
La princesa la lució en la coronación del rey Jorge VI. Poco después murieron todos en un accidente aéreo, Cecile, Eleonor y toda la familia de Felipe de Edimburgo.
La hija de la princesa Cecile, Johanna, heredó la tiara maldita, ya que no estaba en el avión por ser bebé. Pero a los dos años murió de meningitis.
La tía de la pequeña Johanna la había adoptado cuando sus padres murieron y por ello heredó la tiara. Se llamaba Margaret Campbell Geddes. Nunca la usó y será por eso que vivió hasta los 82 años y tuvo una muerte serena, sin enfermedades, que transcurrió en medio de un sueño profundo por la noche.
La reina Isabel II iba a usarla el día de su boda pero finalmente lució la tiara fringe, que pasó de generación en generación con sus 47 barras de diamantes. Aunque también dicen…que está maldita ¡Sigue leyendo notas sobre la realeza para conocer su historia!