Tres castillos argentinos con historias, misterio y naturaleza para visitar en Semana Santa
Los castillos siempre fueron un gran atractivo para turistas y locales. Su majestuosa arquitectura y las historias que esconden sus jardines y habitaciones son un imán para los visitantes. En Argentina algunos se encuentran abiertos al público para hacer visitas, como hoteles o para eventos.
En esta nota te presentamos algunos de los castillos más imponentes para conocer en una escapada de Semana Santa a Buenos Aires, las Sierras de Córdoba o Villa La Angostura.
La Raquel, Castelli
Aquellos que se dirigen en auto por la Ruta Provincial 2 rumbo a la costa atlántica, al ingreso de Mar del Plata, seguro tienen la suerte de encontrarse con este imponente y enigmático castillo.
Esta construcción se ubica en Castelli, provincia de Buenos Aires y desde 1894 se levanta al costado del camino. Quienes lo observan viajan inmediatamente a través del tiempo hasta la Belle Epoque de las estancias pampeanas o sienten que son parte de un cuento de princesas.
"La Raquel", como se lo conoce, es un pequeño castillo estilo francés que esconde murmullos que suspiran amor, tristeza, tradiciones, herencias y hasta un asesinato. La estancia en la cual se encuentra conserva la historia de Felicitas Guerrero, una joven argentina con una apasionante vida que terminó en tragedia.
Felicitas Guerrero era hija de Carlos José Guerrero, y pertenecían a una poderosa y reconocida familia porteña. Su padre arregló el matrimonio de la joven con el adinerado Martín de Alzaga, propietario de las estancias donde hoy se ubican balnearios como Pinamar y Cariló; y con quien tuvo dos hijos.
Alzaga murió y Felicitas fue heredera de miles de hectáreas. La tragedia nuevamente llegó a la vida la joven cuando un hombre que la pretendía durante años la asesinó. Tras el asesinato, las tierras quedaron el poder de los Guerreros. El castillo fue rebautizado Villa La Raquel en homenaje a la esposa de Manuel Guerrero, hijo de Felicitas.
Pero no solo historias rodean a esta joya, el castillo de estilo francés está ubicado a la vera del río Salado y cuenta con 80 hectáreas, 40 de ellas parquizadas y diseñadas por el paisajista danés Forkel en 1895. El parque alberga unas 350 especies de árboles, destacándose una gran variedad de Eucaliptus. La propiedad además es el refugio de animales típicos de la región.
Castillo de Monserrat, Córdoba
Este castillo se ubica en medio de la Sierras de Córdoba, en la localidad de Unquillo. Con vistas panorámicas a hacia el cordón de las Sierras Chicas, esta magnífica obra arquitectónica es un imperdible para aquellos que visitan esta zona.
Miguel Monserrat, poderoso empresario catalán radicado en Rosario, fue el constructor del castillo. Al lugar lo bautizó San Miguel, aunque los lugareños lo llamaron siempre castillo Monserrat, y pocos conocen cuál fue el verdadero motivo por el cual se construyó.
Es una réplica de los palacios moros erigidos en España en el siglo 19, en los arcos de ingreso está grabado San Miguel, tal como solían imprimir los moros en sus construcciones.
En 2000 fue adquirido por Carlos Merino, quien comenzó las tareas de restauración, lo convirtió en un espacio donde se realizan eventos culturales. Además, abre sus puertas al turismo los sábados, domingos y feriados, esos días se puede recorrerlo y disfrutar de un almuerzo o de los jardines en ronda de mates.
Residencia del Messidor, Villa La Angostura
Este pequeño castillo de estilo francés fue construido en 1942 por el arquitecto Alejandro Bustillo, uno de los más importantes de la historia del país. Se encuentra rodeado de los más bellos jardines, con geometría y orden propia de los franceses, salpicados con especies autóctonas, entre las que se destacan colihues, radales, pinos de diversas especies, arrayanes, castaños, abedules, robles, maitenes, nogales y ñires.
Este hermoso castillo que se levanta sobre las costas del lago Nahuel Huapi, fue construido para la señora Sara Madero de Demaría Salas, prima hermana de los hermanos Bustillo. Actualmente, es la residencia oficial del Gobierno Provincial.
Messidor se traduce del francés como "Mes de Oro" para hacer referencia al décimo mes del año en el antiguo calendario francés, época en que se doran los trigales en Francia.
Para acceder al castillo es necesaria una invitación oficial, pero hay un camino que lo rodea que puede acceder el público curioso para ver su fachada.

