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El vino tiene que aprender algunas cosas de la cerveza

En un ambiente que está lleno de egos, es difícil agachar la cabeza y reconocer algunas cuestiones. Pero si nos bajamos del pony, quizá veamos algunas cosas que no vemos.
Dos bebidas diferentes
Dos bebidas diferentes

Hace algunos días, expresé una idea, como tanta veces hacemos todos, en las redes sociales. Y más allá de aquella opinión, que fundamentaré en estas líneas, lo que me ha llamado la atención es cómo los sistemas rígidos tienen mecanismos de defensa tan bien logrados. 

Cuando se instalan ideas generalizadas dentro de un sistema cerrado, es bastante difícil romperlas. Hay muchos soldaditos que responden a esa idea y repiten como loros frases para defender el statuo quo. 

Fiesta de la Cerveza.

¿Quién dijo que el vino no puede ser popular? ¿Por qué uno ofende a los productores queriendo que el vino sea para todos? ¿Dónde se estableció que el vino es una Ferrari y la cerveza un Fiat? ¿Por que hay un fiesta masiva de la cerveza en la Capital Mundial del Vino y no una de la bebida nacional? Si, si la Vendimia, ja. 

Ah, pero los artistas

“Fede, la fiesta de la cerveza convoca por los grandes artistas que trae. Tu comparación es un gran pifie”, me dicen. Veamos. 

“Soy un visitante que llegué a Mendoza en estos días a disfrutar de los días cálidos de este lugar y sus famosos vinos. En Gotemburgo, desde donde vengo, hace mucho frío y las jornadas son muy hostiles en esta época y deseaba conocer los vinos de este lugar”, dice un rubio y alto sueco que no se explica lo de la masividad de la cerveza en su fiesta y en su calle nocturna más concurrida. 

Yo, diciendo lo que manda el sistema: “Es por los artistas”. Y automáticamente me callo. Y pienso que no, que no es así.

Una movida similar, con artistas o lo que fuera que convoque y acerque más gente a la bebida, tendríamos una fiesta del vino como se debe, aggiornada más a los tiempos y consumidores actuales.

Entonces me dicen... "Lancia, pero está la Vendimia, que es una fiesta del vino". 

Si. Y que siga, como la fiesta del Camote, del Pejerrey o la fiesta del Zapallo. Y con todo el respeto a las fiestas “tradicionales”, pero son cosas diferentes, no me opongo y sabes bien a qué me refiero. 

Es el vino y la cerveza

Otro argumento defensivo del sistema es la famosa y altanera frase: “Es el vino y la cerveza”, como queriendo decir que hay que dejar de enfrentarlas. Más allá de que sabemos fehacientemente que los consumidores siempre se inclinan por una de ellas. Y en general, sabemos por cual la mayoría. Siempre habrá algunos innovadores que prueban todo, pero la verdad está clara. 

Patios cerveceros.

Además hay una frase altamente perdedora, sabiendo que el vino nunca tendrá la popularidad que ha logrado la cerveza y es la que ciertos dicen: "no nos interesa estar".

¿Para que vamos a hacer publicidades del vino en el mundial de fútbol? No nos interesa. Sobre todo el público objetivo al que están dirigidas. Es decir, toda la Argentina. No somos eso nosotros y si la cerveza no tuviera artistas, ni publicidades, ni tantas promociones seguro seríamos más atractivos. 

Claro, al fin de cuentas, no tendría que existir la cerveza. 

Para resumir, y creo que está de más decirlo, pero mejor lo aclaro, por las dudas vio: Soy del team del vino y quiero que apenas llegues al Plumerillo, pases el Arco Desaguadero o cruces la Cordillera, no tengas ni una duda al respecto. 

Voy a seguir peleando por eso, más allá de todos los aparatos y soldaditos que tiene un sistema absolutamente arcaico y decrépito para defenderse.